Amalia Fortabat tendrá museo propio en marzo
| 31 de Enero de 2004 | 00:00
En el próximo mes de marzo habrá en la Argentina un nuevo museo de arte latinoamericano, el más importante en lo que respecta a los privados. Estará en Puerto Madero y su propiedad es de la empresaria Amalia Fortabat.
El proyecto del arquitecto Rafael Viñoly, de ocho mil metros cuadrados -la mitad del Centro Cultural Recoleta-, lleva cuatro años, dos interrupciones y un cambio en la dirección de la obra por un problema de filtraciones.
Por los kilates de su colección, el museo de la mujer fuerte del cemento será el más importante del Mercosur en el ámbito privado. Este ranking era liderado hasta ahora por el Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires (Malba), de Eduardo Costantini, quien invirtió 25 millones de dólares sólo en la construcción.
Se sabe que las colecciones privadas triplican su valor una vez expuestas al público. Por ejemplo, esto ocurrió con el mencionado Costantini y la obra emblemática del Malba, el autorretrato de Frida con el monito.
El interrogante es cuál será la insignia del museo de Fortabat. Los expertos apuestan por la Julieta y su niñera, una pintura del inglés William Turner por la que la empresaria pagó siete millones de dólares. Pero también tiene fuertes posibilidades un retrato que le hizo Andy Warhol a la Difunta Correa y La tropilla de Fernando Fader. Pero, al margen de esta especulaciones y de la apertura inminente del museo Fortabat, hay otra buena noticia: en breve abrirá su propio museo Carlos Pedro Blaquier, considerado el mayor coleccionista de pintura argentina.
El proyecto del arquitecto Rafael Viñoly, de ocho mil metros cuadrados -la mitad del Centro Cultural Recoleta-, lleva cuatro años, dos interrupciones y un cambio en la dirección de la obra por un problema de filtraciones.
Por los kilates de su colección, el museo de la mujer fuerte del cemento será el más importante del Mercosur en el ámbito privado. Este ranking era liderado hasta ahora por el Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires (Malba), de Eduardo Costantini, quien invirtió 25 millones de dólares sólo en la construcción.
Se sabe que las colecciones privadas triplican su valor una vez expuestas al público. Por ejemplo, esto ocurrió con el mencionado Costantini y la obra emblemática del Malba, el autorretrato de Frida con el monito.
El interrogante es cuál será la insignia del museo de Fortabat. Los expertos apuestan por la Julieta y su niñera, una pintura del inglés William Turner por la que la empresaria pagó siete millones de dólares. Pero también tiene fuertes posibilidades un retrato que le hizo Andy Warhol a la Difunta Correa y La tropilla de Fernando Fader. Pero, al margen de esta especulaciones y de la apertura inminente del museo Fortabat, hay otra buena noticia: en breve abrirá su propio museo Carlos Pedro Blaquier, considerado el mayor coleccionista de pintura argentina.
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