Noche mágica en La Paternal: nada por aquí, nada por allá

Opaca presentación de Argentinos y San Lorenzo en la Copa Sudamericana

Por JORGE MUSCIO

Dientes apretados y empate sin goles. Así dieron su primer paso en la Copa Sudamericana Argentinos Juniors y San Lorenzo, dos equipos que se preocuparon mucho por defender y lo hicieron bien, tan bien, que el partido terminó siendo deslucido, el espectáculo opaco y la llave quedó abierta para el próximo 21, cuando el Bajo Flores se defina la historia.

Una igualdad que tiene mejor sabor para los de La Paternal, que valoraron el hecho que el visitante no haya anotado, graficando que "de todos los empates, éste es el mejor", cosecha obtenida en el inexpugnable Diego Maradona, donde Argentinos ya hace un año que no pierde; Pipo Gorosito, en esta cancha está invicto.

Los instantes iniciales mostraron a dos equipos buscando, desde la dinámica y la explosión en sus movimientos, el protagonismo. Sin embargo, fue apenas una ilusión óptica se se empezó a desdibujar muy pronto entre el exceso de fricciones, las faltas reiteradas y los pocos espacios que quedaban para que los atacantes de ambos equipos pudieran generar peligro.

Esos detalles conspiraron contra el nivel de un juego, en el que algunas apariciones del Rengo Díaz ofrecían chispazos de claridad. Pero no eran suficientes para cambiar el trámite de un partido que recién sobre el cuarto de hora tuvo la primera emoción, cuando Peñalba, con una media vuelta fantástica, exigió una atajada aún más brillante de Orión. Iba a ser la jugada más clara de todo el primer tiempo que, de ahí en adelante, no ofreció mayores pasajes entusiastas.

Los dos habían salido a jugar con un dibujo de tres defensores y superpoblación de volantes en el medio. Y de allí nadie pudo salir con claridad. Argentinos siguió mostrando un poquito más de determinación y Peñalba volvió a aparecer con peligro con un cabezazo bombeado que se fue apenas desviado. San Lorenzo, en esa primera parte, apenas se aproximó con un centro cerrado de Adrián González que Torrico despejó con los puños.

UN POCO MAS DE NADA

Para la segunda parte se esperaba más, pero no llegó. Los entrenadores sabían que estaban en deuda con sus propias pretensiones, pero no le encontraban la vuelta a la respuesta del del rival. San Lorenzo no tenía mucha gente con predisposición ofensiva y, pese a la variante de alfil por alfil (Silvera por Romeo) no consiguió inquietar. Gorosito, por su parte, le hizo un lifting a su ataque con los ingresos de Pavlovich, Mariano Martínez y Pérez Tarifa, pero nada se modificó.

Un centro que se desvió en el corazón del área le pegó a Sabia -parado en el segundo palo- en su pierna izquierda, y a punto estuvo de sorprender a un Orión que volvió a responder con enormes reflejos. De allí al final, un remate de Silvera que Torrico controló con esfuerzo y nada más.

En definitiva, una presentación que dejó a los dos con mucho terreno para recorrer y mejorar. Más necesidades que elementos favorables y un empate que, más allá de las especulaciones, deja el interrogante abierto de saber si San Lorenzo crecerá cuando juegue en casa, con más espacios a disposición o si Argentinos sacará provecho de esta igualdad sin goles que le permite especular con el valor incrementado que tendrá el eventual gol que pueda marcar en la revancha.

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