Buen inicio de temporada de truchas en la zona de Traful
La bahía de Puerto Arrayanes y la costa opuesta a la Villa son las zonas más rendidoras del lago
| 3 de Diciembre de 2009 | 00:00
Salimos rumbo a Villa Traful, lugar de base para nuestros 4 días de pesca, cuando mi amigo el guía de San Martín de Los Andes, Adrián Osso me decía que aguantáramos un poco que los ríos estaban muy crecidos, y el clima horrible, con lluvia. Pero la pasión por la pesca con mosca pudo más, y salimos.
LLegamos a las 19 al camping Costa Traful, donde nos atendió el encargado Nacho Formia. Sin descargar los bártulos después de 18 horas de viaje, nos pusimos los wader, armamos los equipos y ahí nomás en la playa del complejo, iniciamos la pesca.
Al rato oscureció y se caía el cielo. Nos fuimos al dormi. Al otro día, después de averiguar los sitios claves de pique de la zona, nos dirigimos a la boca del arroyo Catarata y el Lago Traful, un lugar increíble. Estaba todo blanco, nevaba y nosotros metidos hasta la cintura pescando, nada de nada, mucho viento y frío. Al mediodía volvimos al camping a comer algo, y a las 14 encaramos para el punto clave del viaje, la bahía de Puerto Arrayanes, el lugar que siempre paga.
Recién a las 18 tuvimos el primer pique. Una arco iris hermosa. Al rato Charly clavó un salmón que saltaba como nunca, pero el bicho lo encaró con una corrida y se sacó la mosca, increíble.
PICHI TRAFUL
Al otro día, martes, fuimos al río Pichí Traful, un pozón pegado a la Ruta de los 7 Lagos, hermoso, pero el encajonamiento del curso hacía imposible castear.
Vimos en la cola del pool, unos peces enormes; le tiramos con streamers, secas, ninfas, y nada. Al volver ya eran las 19, y fuimos a un muy buen punto de la Villa, a Puerto Arrayanes, y clavamos una cada uno. Siempre paga la bahía.
El miércoles fuimos al Río Traful, casi en la desembocadura con el gran Limay a metros del puente de Confluencia; estaba rapidísimo, la mosca pasaba como el tren bala y no alcanzaba a profundizar, nosotros queríamos las marrones grandes, pero fue el festival de la perca: por lo menos sacamos 6 y algunas arco iris.
El último día de pesca, el guía más famoso de Traful, "El Ruso", nos cruzó con su semi al otro lado del lago, un lugar paradisíaco. No existía allí la presión de pesca, un día soleadísimo, nos preparábamos para la mejor jornada de pesca, pero mi compañero Charly, confirmó sobre el final del viaje, qué estaba como para ir al casino, pescó él solo un salmón lindísimo y se le ocurrió lo inpensado para cómo estaba el lago y la temperatura baja: puso una seca, la infalible Chernobyl e hizo subir del veril del Traful dos truchas arco iris de 1.5 kgs, cada una.
Para el recuerdo, cuando todos los pescadores afirmaban que ni pensaban pescar a flote, Charly lo pudo.
EQUIPOS
Los equipos utilizados fueron cañas N° 6 Sage Lunch y Kunnan; línea de hundimiento 5.5 Tipo Teeny 200 Running fusionado a shooting 3,200 grains.
La mosca más rendidora en el Lago Traful es la Wooly Bugger, de color verde oliva con patitas y chenyl brillante, color negra y naranja o rojo, la matuka marrón. Y ni hablar de la Chernovyl.
Relevamiento de pesca: Juan Manuel García y Charly Piazza.
LLegamos a las 19 al camping Costa Traful, donde nos atendió el encargado Nacho Formia. Sin descargar los bártulos después de 18 horas de viaje, nos pusimos los wader, armamos los equipos y ahí nomás en la playa del complejo, iniciamos la pesca.
Al rato oscureció y se caía el cielo. Nos fuimos al dormi. Al otro día, después de averiguar los sitios claves de pique de la zona, nos dirigimos a la boca del arroyo Catarata y el Lago Traful, un lugar increíble. Estaba todo blanco, nevaba y nosotros metidos hasta la cintura pescando, nada de nada, mucho viento y frío. Al mediodía volvimos al camping a comer algo, y a las 14 encaramos para el punto clave del viaje, la bahía de Puerto Arrayanes, el lugar que siempre paga.
Recién a las 18 tuvimos el primer pique. Una arco iris hermosa. Al rato Charly clavó un salmón que saltaba como nunca, pero el bicho lo encaró con una corrida y se sacó la mosca, increíble.
PICHI TRAFUL
Al otro día, martes, fuimos al río Pichí Traful, un pozón pegado a la Ruta de los 7 Lagos, hermoso, pero el encajonamiento del curso hacía imposible castear.
Vimos en la cola del pool, unos peces enormes; le tiramos con streamers, secas, ninfas, y nada. Al volver ya eran las 19, y fuimos a un muy buen punto de la Villa, a Puerto Arrayanes, y clavamos una cada uno. Siempre paga la bahía.
El miércoles fuimos al Río Traful, casi en la desembocadura con el gran Limay a metros del puente de Confluencia; estaba rapidísimo, la mosca pasaba como el tren bala y no alcanzaba a profundizar, nosotros queríamos las marrones grandes, pero fue el festival de la perca: por lo menos sacamos 6 y algunas arco iris.
El último día de pesca, el guía más famoso de Traful, "El Ruso", nos cruzó con su semi al otro lado del lago, un lugar paradisíaco. No existía allí la presión de pesca, un día soleadísimo, nos preparábamos para la mejor jornada de pesca, pero mi compañero Charly, confirmó sobre el final del viaje, qué estaba como para ir al casino, pescó él solo un salmón lindísimo y se le ocurrió lo inpensado para cómo estaba el lago y la temperatura baja: puso una seca, la infalible Chernobyl e hizo subir del veril del Traful dos truchas arco iris de 1.5 kgs, cada una.
Para el recuerdo, cuando todos los pescadores afirmaban que ni pensaban pescar a flote, Charly lo pudo.
EQUIPOS
Los equipos utilizados fueron cañas N° 6 Sage Lunch y Kunnan; línea de hundimiento 5.5 Tipo Teeny 200 Running fusionado a shooting 3,200 grains.
La mosca más rendidora en el Lago Traful es la Wooly Bugger, de color verde oliva con patitas y chenyl brillante, color negra y naranja o rojo, la matuka marrón. Y ni hablar de la Chernovyl.
Relevamiento de pesca: Juan Manuel García y Charly Piazza.
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