Disturbios en las fronteras del imperio chino

El gigante asiático vive un inesperado y violento conflicto étnico, pese al arrollador crecimiento económico que no frenó ni la fenomenal crisis financiera internacional

Su mismo nombre indica lo que significa la región de Xinjiang para el estado chino: Nueva Frontera o Nuevo Dominio, un sitio en las fronteras del imperio. Durante siglos, los gobernantes de China buscaron controlar y dar forma a Xinjiang, así como los vientos de los vastos desiertos esculpen las rocas.

Una exposición de historia presentada por el principal museo de esta capital regional va un paso más allá. "Xinjiang ha sido una parte inalienable del territorio de China", se anuncia, dando a entender que desde tiempos inmemoriales Beijing o Xian o alguna otra capital imperial ejercieron su dominio sobre esta tierra en la encrucijada de las civilizaciones asiáticas.

Pero muchos uigures, una raza de musulmanes turkik que conforma el mayor grupo étnico de los 20 millones de habitantes de Xinjiang, cuentan su propia historia. Para ellos la región es la cuna de los uigures, y la etnia "han", que recién llegó en grandes oleadas tras la toma del poder por los comunistas en 1949, es considerada colonizadora.

Los mecanismos típicos del control colonial -la migración de "han", que es la raza dominante de China, y políticas del gobierno que apoyan la divulgación de la lengua, la cultura y el poderío económico "han"- han echado leña a la conflagración de hace unos días en Xinjiang.

El enfrentamiento pronto se convirtió en el mayor brote de violencia étnica ocurrido en China en décadas y forzó a los uigures y "han" de la región a cuestionarse no sólo las relaciones entre sí sino las del Estado chino con la frontera o, como dirían algunos, del poder imperial y la colonia.

Los disturbios comenzaron hace dos domingo cuando jóvenes uigures marchaban por la capital para protestar contra un caso de discriminación judicial. Hubo enfrentamientos con la policía y grupos de uigures saquearon la ciudad y mataron a civiles "han". Luego, durante al menos tres días, bandas de vigilantes "han" deambularon por Urumqi atacando y matando uigures. Según el gobierno hubo al menos 184 muertos, en su mayoría "han", y 1.100 heridos (cifras cuestionadas por los "han").

EL CONCEPTO DE PATRIA

Xinjiang siempre fue un crisol, encrucijada de la Ruta de la Seda que hoy alberga 13 minorías étnicas y tiene frontera con ocho países. El concepto de patria es el núcleo del conflicto. Aunque muchos uighures dicen ser nativos de la región, los historiadores aseguran que los uigures no emigraron desde las estepas de Mongolia hasta lo que es ho Xinjiang sino recién en el siglo X.

En lo que respecta al imperio chino, éste no ejerció un control político completo sobre el territorio en su forma actual hasta que la dinastía Qing, de la etnia Manchú, anexó la región en 1760 dándole posteriormente el nombre de Xinjiang. Hay tumbas chinas de los siglos III a X cuando la Ruta de la Seda estaba en su apogeo. Pero durante siglos no hubo en la región reinados duraderos.

Por su ubicación en la frontera de las zonas nómades de Asia Central, Xinjiang tuvo un sitio militar estratégico durante los primeros períodos, cuando el imperio chino tuvo un control tentativo. Los militares ganaban tierras para la agricultura y construían obras de irrigación.

Pero la disnastía Qing expandió la economía de la región. Ofreció beneficios a más de 50.000 soldados desmovilizados a cambio de que permanecieran en la región cultivando la tierra, y ofreció tierras y semillas gratis a los chinos que desearan establecerse.

Fueron precursores de las políticas del partido comunista, modernizaron Xinjiang pero también contribuyeron a su paisaje étnico fraccionado. A comienzos de la década de 1950, el gobierno central estableció grandes granjas y proyectos de construcción llamados bingtuan y ofreció trabajo a los soldados desmovilizados.

Los bingtuan son enormemente rentables, y se estima que uno de cada seis "han" de Xinjiang- aproximadamente 1.300.000 personas- pertenece a uno. Pero los uigures raramente consiguen trabajo allí. Los incentivos del gobierno y las fuerzas del mercado han favorecido una ola de migración "han", y ahora los "han" son casi el 40 por ciento de la población, contra un 6 por ciento en 1949. La mayoría son de zonas rurales pobres.

A los uigures no sólo les sienta mal la competencia por trabajo sino también las políticas culturales impuestas desde la década de 1990 por el gobierno chino por temor a que el colapso de la Unión Soviética llevara a los uigures a identificarse con la causa nacionalista turkik o con el fundamentalismo islámico. Como resultado, según muchos uigures, hay una serie de problemas que afectan su dignidad: falta de trabajo para quienes no son "han", estrictos límites a la práctica del Islam, y la necesidad de subordinar su propio idioma al mandarín para que la economía avance.

El gobierno chino señala que el PBI de Xinjiang se duplicó de 28.000 millones en 2004 a 60.000 millones en 2008. Con ello sobrevino un aumento del nivel de vida y más empleos en general, mejor educación para todos los grupos étnicos, incluso los uigur. El gobierno dice que no es necesario cambiar las políticas, ni que haya una verdadera autonomía, y que Xinjiang es un ejemplo del futuro en las tierras de frontera de China, donde minorías étnicas y "han" prosperarán codo a codo. Es, en suma, lo mejor que se puede esperar para una nueva frontera.

RIQUEZA

Xinjiang cuenta con importantes recursos petroleros mineros y grandes explotaciones agrícolas, creadas por brigadas semimilitares, que emplean a más de 2,2 millones de personas, en su mayoría "han", etnia predominante en China.

Las noticias locales nunca fueron tan importantes
SUSCRIBITE