Amarilla lo llevó cortito

El árbitro paraguayo Carlos Amarilla (6) manejó el partido con autoridad y supo estar lejos de las jugadas menores que pitó con tranquilidad y muy cerca para sancionar las faltas severas o aquellas que requerían de su presencia a metros del balón.

En el gol de Brasil su asistente no le marcó la clara posición adelantada en el tanto de Paulinho.

No se dejó impresionar por el entorno ni por los 22 jugadoras que protagonizaron este choque internacional.

No sacó tarjetas por faltas que quizás la requerían y así redondeó una buena tarea en un partido que requería de un juez con espalda para manejar tamaño partido.

De esta forma dejó en claro que es uno de los mejores árbitros para este tipo de partidos. El paraguayo fue una garantía.

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