Quistes radiculares
| 14 de Diciembre de 2014 | 00:00
Por DR. NORBERTO FURMAN
Doctor en kinesiología y fisiatría
No siempre un dolor de cintura tiene que ser una hernia de disco, de hecho existen más de 70 razones distintas por las que puede aparecer un dolor en la zona lumbar; una de ellas son los quistes radiculares, poco conocidos y muy dolorosos; son afecciones difíciles de diagnosticar, se calcula que hasta que el paciente logra dar con un profesional que descubra estos molestos quistes, pasan varios años sufriendo y perdiendo el tiempo con tratamientos inútiles.
Los quistes sinoviales son lesiones degenerativas que se producen en la zona donde se articula una vértebra con otra
Los quistes sinoviales son lesiones degenerativas que se producen en la columna vertebral, exactamente en la zona donde se articulan una vértebra con otra; una articulación esta formada por 2 huesos envueltos con una cápsula hermética que contiene él liquido que lubrica el movimiento; ese liquido lo fabrica unas bolsas llamadas sinoviales, cuando éstas se inflaman, se agrandan y ocupan un espacio más grande de lo normal, un espacio por el que sale el nervio radicular u otra estructura neurológica, que al ser comprimido, produce gran dolor e invalidez. Estas lesiones sólo se descubren con una Resonancia Magnética. Su origen no está muy bien establecido pero en general se asocia a cambios degenerativos de la columna o sea la famosa artrosis, también a traumatismos directos en la zona o a esfuerzo repetidos.
Se presenta por lo general en personas de entre 50 a 60 años, con ligera predominancia femenina y por supuesto el principal síntoma es dolor similar a los que producen las hernias de disco o los canales estrechos, en pocas ocasiones da alteraciones motoras o sensitivas como hormigueos o falta de fuerza en las piernas o brazos. Como tratamiento existen varios, algunos conservadores como reposo, fajas, kinesiología algunos más y otros menos invasivos, se entenderá que la solución es eliminar o reducir la bolsa que se ha agrandado; para ello se recurre la punción guiada por tomografía computada o sea la colocación de una aguja que llegue al lugar exacto y una vez allí se drena el exceso de liquido sinovial; otro método es la Ozonoterapia que son infiltraciones de un gas que logran disminuir la inflamación; cuando nada da resultado, impera la cirugía que por supuesto extirpa la traviesa bolsa. El quiste sinovial es una patología poco frecuente y en la que se debe sospechar que puede existir, frente a un paciente con signos de compresión de un nervio.
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