Tan grande fue la sorpresa como el susto que padeció una mujer al mediodía entró en su casa de Tolosa y se topó allí dentro con tres perfectos desconocidos que la apuntaron con sus armas.
Intentaron convencerla de que les entregara dinero porque tenían secuestrado a su marido, pero ella no les creyó y comenzó a gritar.
Esta circunstancias, sumada a la oportuna llegada del hombre que en ningún momento había estado raptado, apuró la fuga de los delincuentes.
La propia víctima -que prefirió no dar detalles del caso y pidió mantener su identidad en reserva- aclaró que no le robaron nada. Lo mismo trascendió de fuentes judiciales.
TENSION AL MEDIODIA
El hecho ocurrió en la zona de 8 y 529, cuando una mujer llegó a su casa y entró, como de costumbre, sin sospechar lo que estaba pasando adentro.
No tardaría en descubrirlo. Tres hombres armados la sorprendieron antes de que pudiera intentar cualquier escape y la encañonaron pidiéndole dinero.
Habrían advertido que la víctima estaba en shock o que parecía dispuesta a resistirse, por lo que intentaron con otra modalidad: “Le dijeron que tenían secuestrado al marido. Que les diera todo el dinero y las joyas, porque iban a matarlo”, comentó un jefe policial.
Vale aclarar que este tipo de argumento es el que utilizan los llamados secuestradores virtuales, aunque nunca lo hacen cara a cara, sino a través del teléfono.
Lo importante es que la mujer no les creyó y comenzó a gritar pidiendo ayuda. Extraoficialmente se informó que la habían golpeado. Fuentes oficiales lo desmintieron.
Todos coincidieron en contar que en el momento de mayor tensión llegó a la vivienda el esposo de la mujer, quien aparentemente escuchó los gritos y volvió a la calle en busca de auxilio.
UNA FUGA LLAMATIVA
Los intrusos habrían advertido rápidamente el peligro y decidieron que lo más atinado era escapar, aunque no se llevaran nada.
El modo en que lo hicieron es tan insólito como todo el entramado de esta historia: cuentan los testigos que dos de los delincuentes escaparon en un llamativo Smart -microcoche biplaza- de color blanco, mientras que el tercero se alejó en una moto.
La víctima y su marido llamaron de inmediato al 911 y un patrullero del Comando se acercó para obtener datos del hecho y sus autores.
Con la descripción de los ladrones y el vehículo utilizado en la fuga (que no abundan en la Ciudad) se desplegó un operativo cerrojo por la zona y en los principales accesos, pero se levantó horas después, sin resultados.
Se inició una causa por “robo en grado de tentativa”, que recayó en la UFI de Autores Ignorados.
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