Crecen los oratorios con fieles durante las 24 horas en la Región
Edición Impresa | 31 de Mayo de 2017 | 02:05
En una Región en la que los vecinos tratan de volver a su casa cada vez mas temprano por temor a la inseguridad, llama la atención la apertura de dos nuevos templos de Adoración Perpetua, espacios donde los fieles cristianos van a rezar sin restricciones de horarios y hasta por la madrugada. Uno es “Jesús, Buen Pastor”, en la parroquia San Juan de la Cruz, de Los Hornos y el otro, el de la parroquia San Miguel Arcángel, en Villa Argüello de Berisso. “Acá viene gente a rezar todos los días y hasta la madrugada, en el barrio cuidamos el templo entre todos”, cuenta Ariel Espíndola - 35 -, uno de los impulsores del templo de 65 entre 165 y 166.
En esa zona del sur platense, en la que hasta hace unos años prevaleció el paisaje rural, la gente recuerda las épocas en las que se reunían en la casa de un vecino para compartir las misas dominicales. Luego un lugareño donó el lote donde se levantó la parroquia, escenario donde los hornenses expresan su fe.
“Hace mas de 30 años que se hizo la iglesia, yo fui monaguillo hasta los 16 años y mi abuela formó la Legión de María; ahora estamos muy contentos con la apertura del templo de Adoración, todos los días viene mucha gente a rezar”, agregó Ariel, padre de dos niños que también son monaguillos.
El templo está a la izquierda de la parroquia, es una pequeña habitación con un Santísimo Sacramento que reluce tras una vitrina. Tres hileras de bancos, hojas con oraciones y un cronograma en el que se anotan los adoradores - personas que se dedican a rezar en un clima de recogimiento y silencio - son los únicos elementos que se encuentran.
Por lo general los turnos de los adoradores son de una hora, pero la mayoría acepta quedarse hasta que otro adorador lo releve.
“Desde que se inauguró todos los días se ve gente que entra a rezar, está un rato y se va; también van muchos niños”, agregó un vecino.
En el mismo clima, dos adoradoras leen la Biblia en el templo de Adoración Perpetua que se inauguró en la parroquia San Miguel Arcángel, el primero que hay en Berisso.
En un ambiente cálido y austero una especie de gruta guarda al Santísimo Sacramento, centro de toda la actividad de los fieles.
“Adoremos en silencio; adorar es para siempre; seamos puntuales y recordemos que el lugar nunca debe quedar solo”, son las consignas que se leen. También se observa una urna en la que la gente puede postularse para ser adorador.
Quienes participan de la experiencia coinciden en que la hora que dedican a la oración es de profunda introspección y que los ayuda a lograr una conexión de fe más íntima.
Como se recordará, también hay templos de Adoración Perpetua en City Bell, calle Rivadavia y 21, y en el Hospital San Juan de Dios.
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