La monja Kosaka Kumiko, acusada de ser partícipe de los abusos sexuales contra niños hipoacúsicos en el Instituto Próvolo de Mendoza, declaró ayer ante el fiscal a cargo de la investigación tras ser llevada a la provincia luego de su detención en Buenos Aires.
La religiosa llegó a la capital mendocina y fue trasladada a la Unidad Fiscal de los Tribunales provinciales, donde prestó declaración ante el fiscal Flavio D’amore, a cargo interinamente del expediente por licencia de su colega Gustavo Stroppiana. Fuentes judiciales informaron que Kumiko detalló cuáles eran sus funciones en el Instituto Próvolo y negó las acusaciones de abusos sexual de niños sordos y otros vejámenes.
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