Tenía 17 años, fue a una fiesta y lo mataron de un tiro en la garganta

Ocurrió en 141, 525 y 526. Por el caso buscan al dueño de la casa donde fue el evento, que fue incendiada tras el crimen

Edición Impresa

Lo que arrancó en una casa del barrio La Granja como una fiesta privada de la que participaron unas 50 personas terminó en tragedia, con disparos a la madrugada, un chico de 17 años muerto, el escenario del evento quemado y el supuesto asesino prófugo, informaron fuentes oficiales.

Una versión indicaba que el tiro que mató al adolescente “fue accidental”, pero allegados a la víctima no creen en esa posibilidad. “Lo vieron apoyarle el caño del arma en la garganta”, dicen.

Con este crimen, ya son 37 las personas asesinadas en la Región en lo que va de 2018, la mayoría de ellas en el contexto de peleas o conflictos familiares o vecinales.

El drama comenzó a escribirse con una fiesta que se desarrolló desde el sábado a la noche en una vivienda situada en 141 entre 525 y el arroyo.

Un detective confirmó a este diario que el encuentro se organizó “por las redes sociales”, aunque nadie tiene muy en claro quién lo convocó. Lo que se sabe es que en esa casa que terminó quemada vivía hasta el momento del homicidio un joven llamado Julián, confirmaron fuentes del caso.

Entre los asistentes estaba Gonzalo Alejandro Martín, un chico de 17 años que residía a poquitas cuadras de ahí, en 530 entre 137 y 138, y aparentemente llegó a la fiesta invitado por algunos amigos. ¿Qué generó el conflicto? En este punto también hay versiones encontradas, aunque la más firme es que “el dueño de la casa estaba violento” y Gonzalo “habría salido en defensa de una chica”, coincidieron los pesquisas y allegados a la víctima.

A las 6 menos cuarto de la mañana Gonzalo recibió un balazo que resultó mortal, en medio de un cruce de palabras, empujones e insultos que se desarrolló a unos 100 metros del escenario de la fiesta, en 141 entre 525 y 526.

Detonaciones

Por lo que se pudo reconstruir, víctima y victimario salieron a la calle y en medio de un incidente confuso, llegaron hasta el punto exacto donde Martín cayó herido de muerte.

Varias personas llamaron al 911 mientras el atacante se alejaba del lugar con el arma en la mano. Minutos después arribaron los patrulleros y una ambulancia, con los médicos que constataron que el menor ya estaba muerto.

A partir de ese momento el sitio se transformó en una escena del crimen que los policías de la subcomisaría La Unión se encargaron de preservar a la espera de los peritos y los detectives de la DDI La Plata.

Allí se levantaron dos vainas servidas de una pistola 9 milímetros y un cartucho intacto, lo que confirma los datos aportados por testigos: el atacante hizo más de un disparo.

Según el relato de uno de ellos, “el asesino golpeó a la víctima con la culata de la pistola en el pecho, produciéndose un disparo que ingresó por la zona del mentón hacia la cabeza”, explicó un detective, sin pasar por alto que algunas declaraciones dan cuenta de que la detonación no fue “accidental”.

Mientras tanto, los ánimos se iban recalentando en el barrio, a medida que los vecinos, amigos y familiares de Gonzalo se enteraban de su muerte y las circunstancias en las que se produjo.

Mientras la policía se desplegaba por la zona en busca del acusado y más testigos, un grupo de personas decidió tomar represalias quemando la casa donde hasta poco antes se había desarrollado la fiesta y el sospechoso vivía solo.

A raíz del revuelo que se generó en zona, a los policías de La Unión se les sumaron otros del Grupo de Apoyo Departamental (GAD) para evitar nuevos enfrentamientos. Una dotación de bomberos se ocupó de sofocar las llamas antes de que siguieran avanzando.

“El fuego no destruyó evidencias porque el crimen ocurrió a varios metros de ahí”, indicó un jefe policial, aclarando, sí, que “no se encontraron armas”.

Un allegado a la pesquisa reveló que entre la documentación que se pudo recuperar del domicilio había un papel del Patronato de Liberados, sugiriendo que el acusado tendría antecedentes y una medida de morigeración. Otras fuentes refirieron, sin embargo, que esa información “no está confirmada”.

Lo concreto es que al cierre de esta edición el acusado era intensamente buscado en distintos barrios, con la advertencia de que “está armado y es peligroso”.

“NO LO MATÓ POR ACCIDENTE”

En la casa donde Gonzalo Martín vivía con sus padres y un hermano de 13 años ayer se respiraba tristeza y dolor.

Abrazos interminables, llantos y palabras pronunciadas en voz baja componían el panorama de congoja mezclada con bronca, por la injusta manera en que al joven le arrebataron su vida.

En ese contexto, una tía de la víctima contó que “a Gonzalo lo mataron por salir a defender a una amiga”

Luego enfatizó que “el que asesinó a mi sobrino es mayor de edad y sigue prófugo. Y no le quitó la vida de manera accidental, porque le apoyó un arma de fuego en la garganta y luego le disparó”.

Sostuvo que “por los comentarios que nos llegaron el asesino es un tipo violento”, a punto tal que “tendría antecedentes por un homicidio”. Esta versión, que circuló muy fuerte en el barrio, no fue confirmada por las fuentes que consultó este diario.

“Pensar que el sábado a la noche estaba contento, acá, cenando con sus tíos. Luego se fue para la fiesta, que terminó en esta desgracia”, lamentó la tía del adolescente.

La mujer admitió que los amigos de su sobrino “se agarraron tal indignación (por el hecho) que después le prendieron fuego la casa” al acusado.

“Es que era un chico que se hacía querer. Tenía muchas amistades. Era un chico sano en su forma de ser, fuerte y buena persona. Jamás imaginamos que podía darse una situación como la que ocurrió”, aportó.

Gonzalo cursaba el tercer año del secundario y, cuentan sus allegados, le gustaba estudiar. También trabajó hasta hace poco en un comercio de computación y jugaba al fútbol en la Asociación Iris, que tiene su campo de deportes en 143 y 517.

Tras la autopsia, los restos de Gonzalo fueron entregados a sus familiares y anoche eran velados en la casa de sepelios de 520 y 143.

37
Víctimas. Esta es la cantidad de personas que fueron asesinadas en la Región en lo que va del año, nueve de las cuales fallecieron desde el 5 de agosto hasta ayer, es decir, en 28 días. El promedio es aterrador: un muerto cada tres días.

 

Las noticias locales nunca fueron tan importantes
SUSCRIBITE