La política sigue tensa, pero el mercado tuvo algo de calma
| 29 de Agosto de 2025 | 07:22

Mientras el economista Ricardo Arriazu, uno de los más respetados tanto por el mundo empresario como por miembros del Gobierno, decía que el equipo económico va a tirar con todos los cañones que tenga a mano para que el dólar no se escape, otro profesional de primera línea como Luis Secco afirmaba que está viendo mucha violencia y mucha incertidumbre y que no sabe si el dólar puede llegar a ir a testear el techo de la banda cambiaria antes del decisivo 26 de octubre.
Seguí la bolsa de valores de Argentina y Nueva York, y los mercados de carne y granos, minuto a minuto en https://www.eldia.com/mercados
Los analistas están revisando minuto a minuto todo lo que va apareciendo en las encuestas (en las que casi nadie cree), pero al mismo tiempo ven con gran inquietud los grandes signos de violencia, con derivaciones desconocidas, que se están empezando a ver. Ocurrió con mayor magnitud el miércoles en la caravana apedreada que realizó el Presidente Milei por Lomas de Zamora.
Pero también se vio ayer en el intento de acto proselitista que intentaron concretar Karina Milei junto a Martín Menem en Corrientes, a tres días de la elección de gobernador.
También hubo enfrentamientos este jueves entre estudiantes peronistas y libertarios en la UBA, donde últimamente hubo menos días de clases por las olas de protestas. Y todo parece ir encaminándose a jornadas que se pueden ir tensando cada vez más, cuando faltan apenas diez días para las elecciones bonaerenses del 7 de septiembre, pero aún 59 días (una verdadera eternidad) para la elección nacional de medio término que conformará el nuevo Congreso, que empezará a legislar a partir de 10 de diciembre.
Un buen día para el mercado
Pero más allá de esta grave tensión política, el mercado financiero tuvo ayer el día más tranquilo de las últimas semanas. Después de la buena licitación de deuda del miércoles, en la que Caputo pudo rolear todo el vencimiento y logró captar $1 billón por encima de lo necesario (gracias a canjes de bonos con el BCRA y otros organismos públicos, se registró la primera baja en las tasas de interés de los plazos fijos de las últimas siete semanas.
Según informó este jueves el BCRA oficialmente, la tasa que pagan los bancos para realizar plazos fijos a 30 días se ubicó en un promedio del 45% anual por dinero chico (con picos del 55% en las entidades más necesitadas de pesos), mientras que la tasa de grandes depósitos, denominada Tamar, que capta colocaciones superiores a los $1.000 millones, descendió del 87% al 81%, "no es demasiado, pero es una señal tranquilizadora", manifestó un funcionario vinculado a la Secretaría de Finanzas.
Y lo mejor del caso es que junto con este menor premio en las tasas, que hasta el martes se esperaba recién para el 8 de septiembre (es decir para después de las elecciones en Buenos Aires), se encadenó en un día en el que bajaron todos los dólares: el blue, los oficiales y los financieros. En una jornada en la que el BCRA volvió a perder una importante cantidad de reservas (se le fueron US$ 292 millones). Pero los bonos estuvieron híper selectivos (con gran repunte para los papeles en pesos atados al CER) aunque el riesgo país subió otras tres unidades, hasta 853 puntos básicos.
La Bolsa para arriba
Y si se quiere, lo que más alivio le llevó al tramo de inversores más especulativos, los que hacen apuestas comprando y vendiendo acciones, es que todo este momento (que puede llegar a ser un punto de inflexión) se produjo con otra suba en la Bolsa de Buenos Aires y una mejora en bloque de hasta el 6,7% para los ADR argentinos (luego de haber casos en los que hubo derrumbes de más del 50% en las cotizaciones de los últimos ocho meses).
Esta situación argentina, con pronóstico absolutamente desconocido, coincidió con dos buenos datos que apalancaron los índices récord de la Bolsa de Nueva York. En el post-cierre del miércoles se conoció el balance de Nvidia, la empresa con mayor capitalización bursátil más grande del mundo, y esta mañana se difundió algo que sorprendió, para bien: llegó el dato revisado del segundo trimestre de este año para el PIB de EE.UU. y dio un crecimiento del 3,3% anual.
Considerando que el PIB norteamericano había terminado con un incremento del 2,5% anual en diciembre y del 2% en marzo, este vigoroso aumento del 3,3%, superior a la primera estimación esperado, cambió por completo el ánimo de los inversores, que vuelven a estar convencidos de que la Fed bajará su tasa del 4,5% a 4,25% anual dentro de tres semanas, algo que sigue sosteniendo las sonrisas de Wall Street.
El dólar adentro y afuera
Con ese contexto, siguieron bajando las tasas largas de EE.UU.: se pagó 3,8% anual a 1 año de plazo, 3,7% anual a 5 años, 4,2% anual a 10 años y 3,8% anual a 30 años. Y, con eso, en el exterior, el dólar no cambió en Chile, pero luego bajó contra todo: cedió 0,1% en México, Suiza y contra la libra, 0,3% contra el real y el yuan y 0,4% contra el euro y el yen.
En el mercado cambiario local, luego de largas jornadas inquietantes, también reinó la calma. Con el dólar oficial a $1.349,44, el BCRA no intervino en el mercado de cambios y al final del día la autoridad monetaria perdió reservas, pero todos los tipos de cambio terminaron para abajo, con los inversores pasándose al carry trade, ya que los bancos pagan tasas que van del 3,5% al 5% anual, al tiempo que casi todas las consultoras esperan que agosto termine con una inflación de entre 2,1% y 2,2%.
Por eso, las ventas de dólares predominaron, por lo que el tipo de cambio oficial bajó $21,35 hasta $1.349,44, el blue bajó $15 hasta $1.350, el Senebi bajó $16,09 hasta $1.359,65, el MEP bajó $19,58 hasta $1.346,42 y el contado con liqui cayó $23,10 hasta $1.347,09. Con lo que la brecha entre oficial y blue fue de 0% y la del CCL con el mayorista fue de 1%.
El rumbo de los bonos y las acciones
En títulos públicos, mientras tanto hay un verdadero disloque. Hay papeles en pesos que quedaron con tasas a vencimiento increíbles y empiezan a encontrar inversores que se animan a colocar sus fondos en esas colocaciones, especialmente en bonos ajustables por CER que prometen pagar a vencimiento inflación más 38% anual. Por eso, con doble volumen y muy diversificado, los bonos argentinos subieron 0,8%, pero como algunos bonos dolarizados siguen flojos, el riesgo país tuvo un nuevo incremento de 3 unidades, hasta 853 puntos básicos.
La fortaleza de la economía norteamericana, y la chance de que la Fed baje la tasa de interés, dependiendo del dato de inflación de agosto que se conocerá el 11 de setiembre, cinco días antes de la reunión mensual de la Fed, impulsaron a la Bolsa de Nueva York, que sigue navegando en las alturas, a pesar de la presión de Trump contra la Fed y que Lisa Cook irá a la justicia por el intento de la Casa Blanca de sacarla de ese organismo (al que llegó de la mano del demócrata Joe Biden).
Más allá de ese peligroso cruce de instituciones, hubo una nueva rueda en alza en la Bolsa de Nueva York, con suba del 0,5% para el Nasdaq, alza del 0,3% para el S&P y mejora del 0,2% para el Dow. En tanto que la Bolsa de San Pablo subió 1,3% y la de México mejoró 1%.
Pero esta vez el mercado bursátil local no fue el peor de todos. Con $103.553 millones operados en acciones y $98.767 millones en Cedears, la Bolsa de Buenos Aires subió este jueves 1,2%. Y los ADR argentinos lograron una suba en bloque del 1% al 6,7% para Bioceres, Edenor, Central Puerto, Telecom, IRSA, Macro, TGS, Pampa E, Mercado Libre, BBVA, YPF y Cresud.
Debajo de todos esos movimientos en monedas, bonos y acciones, los commodities siguen inestables. El petróleo subió 0,6%. Los metales básicos tuvieron mejoras. Esta vez Chicago y Rosario fueron a contramano, con subas en los granos en EE.UU. y bajas en el puerto santafesino. Y como hay sensación de que todo está atado con alambre, continúa la toma de posición en posiciones refugio, por lo que la onza de plata, el oro y las criptomonedas volvieron a apuntar hacia arriba.
¿Qué puede pasar de aquí en más? La política marcará el ritmo, con movidas cada vez más imposibles para desestabilizar todo lo que sea, ya que es la única manera de que la oposición sobreviva y mantenga alguna cuota de poder. Mientras que el equipo económico, con el poder de fuego que le da el dinero del Estado, hará lo que sea para que el dólar no se acerque a $1.400. ¿Logrará hacerlo? Todo depende de la confianza, y en este ambiente caldeado, un empujón mal dado puede encender una mecha con consecuencias cruciales.
Nota de Luis Varela para eleconomista.com.ar
Las noticias locales nunca fueron tan importantes
SUSCRIBITE