De qué forma las redes sociales afectan a la intimidad y el deseo
Edición Impresa | 11 de Enero de 2026 | 03:39
Las redes sociales y las plataformas digitales ya no solo median la comunicación, sino que influyen de manera directa en la forma en que las personas construyen vínculos, toman decisiones íntimas y comprenden la sexualidad. Durante 2025, distintas prácticas y hábitos viralizados se consolidaron entre los usuarios, pero especialistas de Boston Medical advirtieron que muchas de estas tendencias pueden tener efectos negativos sobre el bienestar emocional y la salud sexual si se adoptan sin una mirada crítica.
Una de las conductas más extendidas es el ghosting, la interrupción abrupta del contacto sin explicación dentro de relaciones afectivas. Facilitada por aplicaciones de citas y redes sociales, esta práctica deja a la otra persona sin respuestas ni cierre emocional. Según los expertos, el ghosting deteriora la comunicación, impide la resolución de conflictos y puede generar ansiedad, inseguridad y dificultades para volver a confiar en nuevos vínculos.
Otro foco de preocupación es el consumo excesivo de contenido para adultos, potenciado por el acceso ilimitado desde dispositivos personales. Los especialistas señalan que, cuando se vuelve compulsivo, este hábito puede distorsionar la percepción de la sexualidad y de los cuerpos reales, crear expectativas poco realistas y afectar la sensibilidad ante experiencias íntimas compartidas, dificultando la construcción de relaciones afectivas genuinas.
A lo largo de 2025 también proliferaron retos, desafíos y consejos virales sobre sexualidad sin respaldo científico. Mitos y afirmaciones falsas circularon masivamente, promoviendo prácticas que pueden resultar perjudiciales para la salud. Los profesionales subrayan que la desinformación no solo confunde, sino que puede llevar a decisiones erróneas sobre el propio cuerpo y reforzar creencias dañinas.
En paralelo, creció la influencia de creadores de contenido que recomiendan tratamientos, suplementos o potenciadores sexuales sin supervisión médica. Esta tendencia a la automedicación implica riesgos concretos, ya que muchos productos promocionados como naturales contienen sustancias no declaradas y fueron objeto de alertas sanitarias. Desde Boston Medical insisten en que internet no reemplaza la consulta profesional y que cualquier tratamiento debe ser indicado por un médico.
Finalmente, los expertos advierten sobre el impacto de la manosfera, un entramado de comunidades digitales que promueven estereotipos rígidos de masculinidad y discursos misóginos. Aunque prometen pertenencia y empoderamiento, estos espacios refuerzan ideas nocivas que afectan la expresión emocional y la capacidad de construir relaciones sanas. Frente a este panorama, los profesionales coinciden en la necesidad de fortalecer la educación sexual, fomentar el pensamiento crítico y promover un uso responsable de las redes para cuidar la salud sexual y emocional.
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