Los actos médicos no debieran postergarse bajo ningún motivo

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Una vez más, al igual que en abril de 2024 y en años anteriores, volvieron a reprogramarse –un eufemismo que sustituye al de suspenderse- las cirugías en hospitales públicos de la Región por falta de pago de honorarios a los profesionales anestesistas, en una situación que agudiza el problema que ya se planteó y que deja al descubierto potenciales y graves derivaciones que las autoridades médicas de la Provincia debieran resolver de una vez por todas.

Los anestesistas alegan que no cobran desde septiembre pasado y a su vez no se ha firmado el convenio entre los profesionales y el ministerio de Salud bonaerense para actualizar los valores del acuerdo, según se dijo desde la Sociedad Platense de Anestesiología (SPA). “En este contexto sólo se atienden las urgencias, las operaciones pediátricas y las oncológicas”, dijo un directivo de esa entidad.

Según pudo saber este diario, autoridades de la cartera sanitaria provincial están en diálogo con el presidente de la SPA, pero hasta el momento no se habrían registrado avances concretos para acordar las condiciones de trabajo para más de 100 anestesiólogos que forman parte de la red de profesionales que trabajan en los hospitales públicos de La Plata, Ensenada, Berisso, San Miguel del Monte y Lobos.

Las conversaciones siguen pero en el sector de los anestesistas consideran que no será fácil la solución sino cambia la matriz con la que se presenta el ministerio de Salud a la hora de dialogar. “Dicen que son servicios esenciales pero no se pagan como tal y llevan mucha demora. Lo esencial es para ambas partes, no sólo para un lado de la conversación”, indicaron profesionales que dialogaron con este diario.

Al margen de estos y otros planteos, así como de la postura que pueda sostener el sector oficial, el conflicto genera situaciones críticas en los hospitales públicos, con directo perjuicio para pacientes que han obtenido turnos hace varias semanas o meses para ser sometidos a intervenciones quirúrgicas, en situaciones que amenazan con prolongarse.

Cabe decir que hace ya mucho tiempo el servicio de anestesistas de los hospitales públicos de la Provincia se ve resentido por la falta de profesionales, invocándose como motivo los bajos ingresos que perciben.

Como se recordará, una situación similar que se presentó años atrás en el Hospital de Niños se tornó especialmente crítica, ya que llegaron a demorarse operaciones programadas, entre otros motivos, por la falta de anestesistas especialmente preparados. Muchos de esos profesionales, además, emigraron hacia hospitales privados de otras jurisdicciones por las mejores condiciones laborales y mayor pago que se les ofreció.

Más allá de las polémicas que se suceden sin solución de continuidad entre las partes en conflicto, debiera ponderarse que ello está ocurriendo en una de las áreas más sensibles, como lo es la salud pública.

Al mismo tiempo, no faltaron voces autorizadas que vinieron señalando la declinación de la calidad del servicio por parte de no pocos hospitales públicos, sobre los cuales, además, en los últimos años se vuelca una mucho mayor demanda. De allí que se confíe en que se profundicen las negociaciones entre las partes, ya que lo que está ocurriendo demanda en forma inexcusable respuestas inmediatas y eficaces.

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