Adiós a Valentino: Roma despide al último emperador de la moda italiana
Edición Impresa | 22 de Enero de 2026 | 04:07
Roma comenzó a rendir ayer su último homenaje al legendario diseñador Valentino, que convirtió sus vestidos de alta costura y su característico tono de rojo en un símbolo icónico de la elegancia italiana.
Valentino Garavani, quien falleció el lunes a los 93 años en su residencia de Roma, construyó su casa en la capital italiana, donde se instaló la capilla ardiente en su fundación en la Plaza Mignanelli que abrió ayer y que volverá a abrir hoy, a solo unos pasos de la mundialmente conocida Plaza de España.
El funeral se celebrará mañana en la Basílica de Santa María de los Ángeles y los Mártires, en el centro de Roma.
El diseñador italiano de la alta sociedad, conocido universalmente por su nombre, fue adorado por generaciones de miembros de la realeza, primeras damas y estrellas de cine, desde Jackie Kennedy Onassis hasta Julia Roberts y la reina Rania de Jordania, quienes aseguraban que el diseñador siempre las hacía lucir y sentirse mejor.
Se espera que cientos de celebridades de la moda, autoridades y ciudadanos de a pie rindan homenaje al “último emperador” de la moda italiana durante la capilla ardiente. Siempre mantuvo su atelier en Roma, aunque solía presentar sus colecciones en París.
El alcalde de Roma, Roberto Gualtieri, lo elogió como una de las “figuras más luminosas y queridas de Italia” y subrayó la estrecha vinvulación del diseñador con la capital italiana.
Valentino, que nunca fue propenso a la extravagancia ni a la ropa atrevida, desarrolló su carrera de casi medio siglo en Roma, desde su debut en la década de 1960 hasta su retiro en 2008.
Fundó la casa de Valentino en la céntrica Via Condotti de la capital en 1959.
Sus diseños infalibles lo convirtieron en el rey de la alfombra roja, el hombre al que las celebridades de primera línea acudían para las ceremonias de premios.
Sus suntuosos vestidos han adornado innumerables galas de los Premios de la Academia, especialmente en 2001, cuando Roberts usó un vestido vintage en blanco y negro para aceptar su Oscar a mejor actriz. Cate Blanchett también vestía un Valentino —un modelo con un solo hombro en seda amarillo mantequilla— cuando ganó el de mejor actriz de reparto en 2005.
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