El auge de los viajes de último momento y la búsqueda de naturaleza
Edición Impresa | 25 de Enero de 2026 | 02:28
El inicio de la temporada de verano 2026 confirma una reconfiguración del comportamiento turístico en la Argentina. Con un contexto económico que condiciona el consumo, los viajes se concentran en escapadas breves, definidas con poca anticipación, y con una clara priorización de experiencias puntuales por sobre estadías prolongadas. En ese escenario, los destinos naturales y aquellos que ofrecen eventos específicos lograron los mejores niveles de ocupación.
De acuerdo con un relevamiento de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), la provincia de Córdoba volvió a posicionarse entre las más elegidas del país. Santa Rosa de Calamuchita alcanzó el 95 por ciento de ocupación, mientras que Villa Carlos Paz llegó al 90 por ciento, con un ingreso de turistas que superó en un 20 por ciento al registrado en el mismo período del año pasado.
En la región patagónica, varios destinos informaron ocupación plena. Villa La Angostura, Traful y San Martín de los Andes registraron niveles cercanos al 100 por ciento, mientras que Ushuaia se ubicó en el 88 por ciento y Bariloche alcanzó el 80 por ciento. La combinación de paisajes naturales, actividades al aire libre y propuestas organizadas fue clave para sostener la demanda.
El Litoral y el Norte
El Litoral también mostró cifras destacadas. Puerto Iguazú superó el 82 por ciento de ocupación, impulsado por su atractivo internacional y una agenda sostenida de actividades. En Entre Ríos, ciudades como Colón y Gualeguaychú superaron el 80 por ciento, consolidándose como destinos elegidos para escapadas de corta duración.
En el norte argentino, Tafí del Valle y la Quebrada de Humahuaca mantuvieron reservas por encima del 70 por ciento, con una demanda sostenida vinculada tanto al turismo interno como a visitantes regionales.
Resultados dispares en la provincia de Buenos Aires
En contraste, los destinos turísticos de la provincia de Buenos Aires mostraron un desempeño más irregular. Mar del Plata alcanzó una ocupación del 60 por ciento, mientras que Chascomús llegó al 62 por ciento. Según datos oficiales, en territorio bonaerense se registró una caída del 21 por ciento en el gasto turístico en comparación con la primera quincena de 2025.
Uno de los datos más relevantes es la baja del 40 por ciento en los consumos realizados a través de billeteras virtuales, lo que refleja un mayor control del gasto y una reducción en los consumos no esenciales durante las vacaciones.
Viajes decididos a último momento
El informe de CAME subraya que la principal característica de esta temporada es la toma de decisiones de viaje con muy poca anticipación. En muchos casos, los turistas definen su destino dentro de las 72 horas previas a la partida, motivados por eventos específicos como festivales, competencias deportivas o ferias gastronómicas.
Esta modalidad, definida como “viaje por picos”, reemplaza progresivamente a las reservas anticipadas y a las estadías extensas que eran habituales en temporadas anteriores, y genera una mayor volatilidad en los niveles de ocupación.
Gasto racional
El comportamiento del gasto también muestra cambios significativos. El turista actual se caracteriza por un consumo racional y selectivo, con una clara preferencia por experiencias concretas —excursiones, espectáculos o actividades guiadas— por sobre gastos accesorios.
El gasto diario promedio por persona varía notablemente según el destino. En Ushuaia alcanza los $370.000, explicado en gran parte por la incidencia de actividades premium y cruceros. En Puerto Iguazú, el gasto se ubica en $117.940, mientras que en la ciudad de Santa Fe llega a $219.000 diarios.
En muchos casos, los turistas definen su destino dentro de las 72 horas previas a la partida
En Entre Ríos y Chascomús, los valores rondan los $97.000, y en regiones con menor tracción internacional los montos son aún más bajos: Formosa reporta $85.000 por día y Santiago del Estero $70.000.
La permanencia promedio en los destinos turísticos se concentra mayoritariamente entre tres y cuatro noches.
En ciudades de paso o destinos de escapadas regionales, como La Pampa, Formosa o La Rioja, la estadía suele reducirse a una o dos noches.
En cambio, destinos consolidados como Ushuaia, Puerto Iguazú y Catamarca logran sostener promedios de entre cuatro y 4,4 días. En conjunto, el mercado turístico muestra una clara reorganización bajo una lógica de optimización del presupuesto, en la que la demanda responde de manera rápida a la combinación de buen clima, conectividad y propuestas culturales o recreativas claramente definidas.
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