Sin apuro: el “rey de los dinosaurios” tardó 40 años en crecer

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Durante años, el Tyrannosaurus rex fue imaginado como un depredador que alcanzaba su temible tamaño en tiempo récord. Sin embargo, nuevas investigaciones revelan una historia muy distinta y, curiosamente, más pausada. Según un amplio estudio publicado en la revista PeerJ, el llamado “rey de los dinosaurios” crecía de manera lenta y constante, y no alcanzaba la adultez hasta los 40 años, mucho más tarde de lo que se creía. El hallazgo surge del análisis detallado de 17 fósiles, desde ejemplares juveniles hasta adultos gigantes. Al estudiar los anillos de crecimiento en los huesos -similares a los de los árboles- y aplicar técnicas estadísticas avanzadas, los científicos detectaron marcas que antes habían pasado inadvertidas. El resultado fue sorprendente: el T. rex tardaba unos 15 años más de lo estimado en completar su desarrollo y podía llegar a pesar hasta ocho toneladas. Este crecimiento prolongado no fue una desventaja. Al contrario, permitió que los tiranosaurios jóvenes ocuparan distintos roles ecológicos antes de convertirse en superdepredadores, lo que habría contribuido a su éxito evolutivo. Además, el estudio plantea que algunos fósiles, como los famosos “Jane” y “Petey”, podrían no ser T. rex, sino pertenecer a otra especie cercana, el Nanotyrannus. Más de un siglo después de su descubrimiento, el T. rex sigue demostrando que aún guarda secretos bajo sus huesos fósiles.

 

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