Atropello y muerte de dos músicos en La Plata: condenaron al conductor de la Ranger, pero no irá preso
| 3 de Febrero de 2026 | 17:29
El trágico accidente de tránsito ocurrido en mayo de 2025 en Melchor Romero, que conmocionó a La Plata por la muerte de dos jóvenes y dejó a un tercero gravemente herido, quedó cerrado judicialmente mediante un juicio abreviado. El acusado, Gonzalo Duarte, fue condenado a tres años de prisión en suspenso y a seis años de inhabilitación para conducir, por lo que recuperará la libertad.
Duarte fue hallado responsable del delito de doble homicidio culposo agravado, por conducción imprudente, pluralidad de víctimas y fuga, además de lesiones culposas agravadas en perjuicio del joven que sobrevivió al siniestro.
La resolución fue adoptada por el juez Diego Tatarsky, titular del Juzgado Correccional N°5 de La Plata, quien homologó el acuerdo alcanzado entre la fiscal Graciela Rivero y la defensa del imputado, integrada por los abogados Flavio Gliemmo, Marcelo Botindari y Santiago Irisarri.
El hecho
El episodio ocurrió el 19 de mayo de 2025, cuando tres jóvenes caminaban por una calle de Melchor Romero trasladando una motocicleta a pie. En esas circunstancias, fueron embestidos por una camioneta que circulaba a alta velocidad.
Como consecuencia del violento impacto, Jeremías “Pupa” Martínez y Franco Giampieri murieron en el lugar, mientras que Esteban Acosta sobrevivió de milagro, aunque sufrió lesiones de gravedad.
Tras el choque, el conductor se dio a la fuga, un elemento que agravó su situación procesal desde el inicio de la investigación.
El giro en la defensa y la confesión
Uno de los puntos clave del expediente fue el cambio en la estrategia defensiva del imputado. En un primer momento, Duarte negó haber sido quien conducía el vehículo involucrado en el hecho. Sin embargo, con el avance de la causa, decidió asumir la responsabilidad.
Héctor Gonzalo Emanuel Duarte, de 29 años, conocido como “Chiquito”, presentó una declaración ante la Justicia platense en la que confesó su participación y expresó su arrepentimiento.
“Luego de varias semanas en que me mantuve dentro de una decisión más que equivocada, producto de un mal asesoramiento y una mala decisión personal, hoy no puedo más con mi conciencia y con el pesar por el dolor de esas familias que han perdido a sus seres queridos como consecuencia de mi comportamiento”, sostuvo en un escrito incorporado al expediente.
Esa confesión resultó determinante para destrabar las negociaciones entre las partes y arribar al juicio abreviado, un mecanismo previsto en el Código Procesal Penal que permite evitar el debate oral cuando el imputado reconoce los hechos y acepta la pena propuesta por la acusación.
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