Los Pocitos: el pueblo donde las ostras marcan el ritmo del verano
Edición Impresa | 5 de Febrero de 2026 | 06:33
En la ribera atlántica de la Bahía San Blas, a 80 kilómetros de Carmen de Patagones, Los Pocitos construyó su identidad alrededor de un producto inesperado: la ostra. Lo que comenzó como una apuesta individual -cuando un inmigrante japonés introdujo la especie con la idea de cultivarla- terminó transformando al pueblo en un verdadero paraíso ostrícola. Aunque su impulsor creyó haber fracasado y se retiró, el mar siguió trabajando en silencio: hoy, durante la marea baja, emergen los bancos de ostras más extensos de la región, una postal única que define el paisaje y la cocina local.
La geografía fue clave. Al estar ubicada en una bahía anegada, el retroceso del mar deja al descubierto estos bancos naturales donde la ostra se reproduce con facilidad y sin depredadores. En Los Pocitos, declarado Pueblo Turístico y reconocido oficialmente desde la década de 1930, la vida cotidiana gira en torno al mar, la pesca artesanal y un saber que se transmite de generación en generación. Incluso el nombre del lugar remite a su historia: una antigua estancia con cinco pozos de agua que resultaron vitales para la comunidad.
Además de su impronta culinaria, Los Pocitos forma parte de una Reserva Natural de Usos Múltiples de 16.000 hectáreas, un humedal fundamental para aves como la gaviota cocinera y el flamenco austral. La pesca artesanal y deportiva convive con paseos costeros y recorridos interpretativos que completan la experiencia. Un destino donde el Atlántico se siente en cada bocado y donde la gastronomía no es tendencia, sino forma de vida.
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