Carne argentina: quintuplican la cuota de importación a EEUU
Edición Impresa | 7 de Febrero de 2026 | 01:42
El documento del Acuerdo sobre Comercio e Inversiones Recíprocas publicado por la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos establece una reducción arancelaria amplia, pero no agota las áreas clave de negociación entre ambos países. Especialistas coinciden en que el texto firmado por el canciller Pablo Quirno y el embajador Jamieson Greer funciona como una base jurídica inicial, mientras que varias definiciones centrales se resolverán en instancias posteriores.
El acuerdo elimina aranceles para el ingreso de 1.675 productos argentinos al mercado estadounidense y para 221 productos de origen norteamericano en la Argentina. Sin embargo, sectores sensibles como el de la carne -sobre el que anoche hubo precisiones-, autopartes, acero y aluminio quedaron fuera del articulado principal, dependiendo de decisiones administrativas adicionales del gobierno estadounidense o de reglamentaciones complementarias.
Carne: la ampliación de la cuota
Uno de los puntos que generó dudas iniciales fue la ausencia de mejoras explícitas para la carne argentina en el documento. El acuerdo contemplaba el ingreso de carne bovina estadounidense a la Argentina con cupos, pero no mencionaba en sus cláusulas la ampliación del acceso argentino al mercado norteamericano.
Según explicaron funcionarios de ambos países, se trató de un diseño deliberado. En ese marco, la multiplicación de la cuota preferencial para la carne vacuna argentina, de 20.000 a 100.000 toneladas anuales, para la que se esperaba la decisión ejecutiva administrativa de Washington, quedó consolidada ayer con la firma de Trump. Quirno definió la medida como una “decisión sin precedentes” y aseguró que el aumento del cupo se instrumentará en el corto plazo.
Acero y aluminio: revisión de aranceles extraordinarios
Otro foco de atención es la posible revisión de los aranceles del 50% que Estados Unidos aplica al acero y al aluminio importados. El acuerdo menciona apenas un “compromiso de revisar” esta situación, sin detallar plazos ni mecanismos.
A pesar del lenguaje diplomático, en Buenos Aires esperan definiciones rápidas. Se trata de uno de los reclamos históricos de la industria metalúrgica local, que considera esos aranceles una barrera crítica para sus exportaciones. La resolución de este punto será una señal clave sobre la profundidad real del acercamiento comercial.
Autopartes e inversiones
A diferencia del caso de la carne o los metales, la reducción de aranceles para autopartes argentinas aparece como una discusión de mediano plazo. El sector automotriz local presiona para obtener mejoras que permitan ganar competitividad frente a otros proveedores internacionales.
También quedan pendientes definiciones sobre compromisos de inversión y financiamiento para sectores estratégicos, incluidos minerales críticos y bienes de capital. Estas decisiones requieren instrumentos adicionales que todavía no fueron precisados en los documentos oficiales.
Impacto comercial y diferencial regional
El Gobierno interpreta el acuerdo como un respaldo político de Washington a la estrategia económica argentina y como una ventaja competitiva frente a otras economías de la región, especialmente Brasil. Parte del superávit comercial reciente con Estados Unidos se explica por ese diferencial arancelario.
Expertos señalan que algunas producciones argentinas comenzaron a ocupar nichos que antes abastecía Brasil, afectado por mayores barreras comerciales. Incluso, según analistas del sector, empresas brasileñas evalúan trasladar segmentos de su producción a la Argentina para aprovechar ese esquema.
Las proyecciones oficiales estiman un aumento de exportaciones cercano a los USD 1.000 millones. Si bien no implica un salto estructural, representa un crecimiento significativo sobre ventas anuales que rondaron los USD 7.300 millones, con superávit argentino cercano a USD 2.400 millones.
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