El gobierno inglés pierde a su principal estratega
Edición Impresa | 9 de Febrero de 2026 | 02:17
La crisis política en el Reino Unido sumó un nuevo capítulo con la renuncia del jefe de gabinete del primer ministro Keir Starmer, tras el escándalo por el nombramiento de Peter Mandelson como embajador en Estados Unidos pese a sus vínculos con Jeffrey Epstein. Morgan McSweeney dejó su cargo al asumir públicamente la responsabilidad por haber aconsejado ese nombramiento, que calificó como un grave error.
“La decisión fue equivocada. Dañó a nuestro partido, a nuestro país y la confianza en la política”, afirmó McSweeney, quien reconoció que fue él quien recomendó a Mandelson para el puesto diplomático más importante del Reino Unido en 2024. Su salida profundiza la presión sobre Starmer, que enfrenta cuestionamientos por su criterio y capacidad de liderazgo.
El detonante fueron documentos judiciales divulgados en Estados Unidos que sugieren que Mandelson compartió información gubernamental sensible con Epstein cuando era secretario de Negocios durante la crisis financiera de 2008. Esos archivos reavivaron un caso que el gobierno creía cerrado y desataron una tormenta política en Londres.
MAILS, PAGOS E INVESTIGACIÓN
Starmer pidió disculpas por haber confiado en Mandelson y aseguró que fue engañado durante el proceso de evaluación.
Admitió que se sabía que la amistad con Epstein continuó tras la condena de 2008, pero sostuvo que entonces se desconocía “la profundidad de esa relación”.
La policía británica registró propiedades vinculadas a Mandelson y abrió una investigación por posible mala conducta en el ejercicio de un cargo público. No enfrenta acusaciones penales ni delitos sexuales, pero el caso incluye documentos sobre pagos realizados años atrás y el presunto envío de información sensible vía mails.
Mandelson ya había sido destituido como embajador meses antes, pero los nuevos archivos renovaron las críticas.
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