El posible regreso de El Niño abre expectativas para la campaña agrícola
| 23 de Marzo de 2026 | 18:41
El agro argentino podría enfrentar un cambio climático significativo en la próxima campaña gruesa, ya que, según un informe de la Guía Estratégica para el Agro de la Bolsa de Comercio de Rosario, aumentan las probabilidades de un evento El Niño que comenzaría a gestarse hacia la primavera, impactando principalmente en la región núcleo y en los cultivos de verano, en un contexto marcado por años previos dominados por La Niña.
Tras cinco eventos Niña en los últimos seis años, que afectaron los rindes y la estabilidad productiva, la posible llegada de una fase cálida del Pacífico representa un escenario más favorable para los productores. Este cambio permitiría recuperar un régimen de lluvias más adecuado para el desarrollo agrícola.
Los modelos climáticos coinciden en que el fenómeno se configuraría progresivamente y tendría mayor incidencia durante los meses clave para soja y maíz. En ese período crítico, se espera una mayor disponibilidad de agua, lo que podría mejorar las condiciones de crecimiento de los cultivos.
El informe también señala que no se prevé un evento de gran intensidad, sino de carácter moderado. Esta condición reduciría los riesgos de excesos hídricos, como inundaciones o anegamientos, y favorecería un equilibrio en las precipitaciones.
En paralelo, se destaca que el océano Atlántico tendría una menor influencia en comparación con campañas anteriores. La interacción entre ambos océanos será clave para definir cómo se distribuyen las lluvias en las distintas regiones productivas.
Los indicadores actuales muestran un calentamiento sostenido del Pacífico ecuatorial, acompañado por proyecciones de aumento en las anomalías positivas de temperatura. Este comportamiento refuerza la posibilidad de un cambio de fase climática en los próximos meses.
Además, se espera que las precipitaciones comiencen a normalizarse con la llegada de la primavera y se afiancen durante el verano. Esto tendría un impacto directo en la planificación agrícola, desde la siembra hasta las estrategias de manejo, especialmente en zonas afectadas por la falta de agua.
Desde el punto de vista productivo, incluso un evento Niño moderado suele asociarse a mejores condiciones para los cultivos estivales, lo que podría traducirse en una recuperación de rindes y mayor estabilidad tras varios ciclos de alta incertidumbre.
Sin embargo, los especialistas advierten que aún no es posible confirmar completamente este escenario. Agosto será un mes clave para validar las tendencias y ajustar las proyecciones, en un contexto de alta variabilidad climática.
De concretarse, el regreso de El Niño podría marcar un punto de inflexión para el agro argentino, mejorando las condiciones hídricas y redefiniendo las expectativas productivas de la próxima campaña.
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