Redes sociales, castigadas por su diseño “adictivo”
Edición Impresa | 26 de Marzo de 2026 | 01:52
Un fallo judicial en Estados Unidos podría marcar un antes y un después en la relación entre redes sociales y usuarios jóvenes. Un jurado de Los Ángeles declaró responsables a Meta y a YouTube por los daños sufridos por una adolescente, al considerar que el diseño de sus plataformas fomentó un uso adictivo. Como resultado, ambas compañías deberán pagar 3 millones de dólares en concepto de indemnización.
La decisión no solo apunta a una compensación económica, sino que abre la puerta a sanciones mucho más severas. El jurado concluyó que las empresas fueron negligentes en el desarrollo y funcionamiento de sus servicios, y que esa negligencia fue un factor clave en el perjuicio sufrido por la joven. Además, consideró que sabían -o debían haber sabido- que sus plataformas podían representar un riesgo para menores y que no advirtieron adecuadamente sobre esos peligros.
EL CASO DE KALEY
El caso gira en torno a una adolescente identificada como Kaley, quien comenzó a usar YouTube a los seis años y más tarde se unió a Instagram.
Durante el juicio, relató cómo el uso constante de estas aplicaciones afectó su autoestima, la llevó a abandonar actividades que disfrutaba y dificultó sus vínculos sociales, al compararse de forma permanente con otros usuarios.
Los abogados de la demandante señalaron que herramientas como el desplazamiento infinito, la reproducción automática, las notificaciones y los “me gusta” no son casuales, sino que están diseñadas para captar y retener la atención, especialmente en los más jóvenes. Para el jurado, este enfoque fue determinante en el daño causado.
“CONDUCTA MALICIOSA”
En la distribución de responsabilidades, Meta deberá afrontar el 70% del monto, mientras que YouTube cubrirá el 30% restante. Sin embargo, el aspecto más relevante es que el jurado también determinó que hubo conducta maliciosa o abusiva, lo que habilita una segunda instancia en la que podrían fijarse daños punitivos mucho más elevados.
Las empresas rechazaron el fallo. Meta afirmó que “discrepa respetuosamente” y adelantó que apelará, mientras que la defensa de ambas compañías intentó desligar a las plataformas de los problemas de la joven, atribuyéndolos a factores personales y familiares.
Más allá de este caso puntual, el veredicto se inscribe en un contexto más amplio de creciente escrutinio sobre el impacto de las redes sociales en la salud mental. Incluso, otro jurado en Nuevo México ya había considerado a Meta responsable de exponer a menores a distintos riesgos en sus plataformas.
Para los analistas, los 3 millones de dólares representan apenas una señal de advertencia para gigantes tecnológicos cuyo negocio se basa en captar la atención de millones de usuarios. Pero el verdadero desafío podría venir ahora: si la justicia comienza a exigir cambios en el diseño de estas plataformas, el modelo mismo de las redes sociales podría quedar bajo revisión.
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