La Corte se mostró unida al presentar los cambios para la selección de jueces

Los tres integrantes del máximo tribunal anunciaron la iniciativa y llamaron a recuperar la confianza en la Justicia

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En un gesto poco habitual de cohesión interna, la Corte Suprema de Justicia de la Nación presentó ayer su propuesta de reforma para modificar el sistema de selección de magistrados con un objetivo claro: “eliminar la discrecionalidad” y reforzar los criterios de mérito.

La iniciativa, elaborada principalmente por los jueces, busca introducir reglas más objetivas en los concursos que lleva adelante el Consejo de la Magistratura, organismo encargado de seleccionar a los candidatos. El diagnóstico es compartido: el sistema actual permite márgenes de arbitrariedad que afectan la confianza pública en la Justicia.

Con más de 400 personas reunidas en la Sala de Audiencias del cuarto piso del Palacio de Justicia, el acto fue presidido por los jueces Horacio Rosatti, Carlos Rosenkrantz y Ricardo Lorenzetti.

Estuvieron el ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques, y su segundo, Santiago Viola; el procurador general Eduardo Casal y ministros de la Suprema Corte bonaerense, entre otros.

“La conclusión a la que arribamos en la Corte es que el sistema puede y debe mejorar mucho”, se escuchó decir en el acto. Y también, que es necesario reconocer que “la administración de justicia requiere saberes técnicos” y “jueces expertos en derecho”.

Evaluaciones

Uno de los ejes centrales del proyecto es la implementación de evaluaciones más estandarizadas. Se propone una instancia de examen teórico mediante preguntas con corrección automática y otra práctica basada en la redacción de sentencias. Ambas pruebas serían anónimas, con el fin de evitar cualquier tipo de influencia externa en la calificación.

Además, el nuevo esquema pone el foco en los antecedentes académicos y la producción jurídica de los postulantes, con evaluaciones realizadas por pares. La intención es que el desempeño profesional y el conocimiento técnico tengan un peso determinante en el proceso.

Otro cambio clave apunta a limitar la incidencia de las entrevistas personales, históricamente cuestionadas por su subjetividad. El proyecto plantea establecer criterios más claros y acotar su impacto en la calificación final, para evitar que alteren el orden de mérito construido en las etapas técnicas.

La Corte también propone acelerar los tiempos de los concursos y avanzar hacia un sistema más previsible, con reglas uniformes y mayor uso de herramientas digitales. Entre las medidas figura la creación de un legajo único y auditable, así como la posibilidad de realizar concursos anticipados para evitar demoras en la cobertura de vacantes.

Durante la presentación, los ministros coincidieron en que el problema no se limita al ámbito nacional. Advirtieron que en varias provincias se repiten prácticas donde la política influye en la designación de jueces, lo que refuerza la necesidad de un cambio estructural.

El mensaje final fue contundente: para recuperar la confianza social, la Justicia necesita procesos transparentes, previsibles y basados en la idoneidad.

La reforma se inserta en un contexto donde ya existen múltiples iniciativas en debate dentro del Consejo, lo que anticipa una discusión clave sobre el futuro del sistema judicial argentino.

 

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