De Berisso y en pareja, la vuelta al país en bicicleta

Romina Risueño y Ricardo Domínguez iniciaron el viaje en febrero de 2025 y hoy sueñan con unir La Quiaca y Ushuaia

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Acostumbrados a llegar a cualquier lado sobre dos ruedas, Romina Risueño y Ricardo Domínguez aseguraban que “en una pedaleada” podían llegar a cualquier lado. A la ocurrencia, se le sumó el hartazgo por la rutina y el hambre por viajar. Un día, la decisión fue inevitable: abandonar la zona de confort para atravesar el territorio nacional en bicicleta.

“Siempre nos gustó viajar. Basta de vivir para trabajar. Después de mucho pensarlo, tomamos la decisión. Planificamos y nos organizamos para cambiar nuestra forma de vida. Ahora vivimos viajando en bicicleta”, contó a EL DIA, desde Humahuaca, Romina Risueño.

Hoy, tras un año de haber comenzado la travesía, la pareja berissense recorrió una decena de pueblos de Jujuy. El anhelo es que sus transportes rodado 28 unan La Quiaca con Ushuaia. Eso sí, ante la pregunta por el regreso a la Región, Ricardo Domínguez aseguró: “Eso, todavía, está muy lejos”.

Aunque la raíz del viaje data de mucho antes, la pedaleada comenzó el 3 de febrero de 2025. “Salimos de Berisso, de donde somos y vivimos, y pedaleamos hasta la estación de tren. Viajamos hasta la Ciudad de Buenos Aires y de ahí el micro a Jujuy. Ahí comenzamos a padelear”, advirtió Risueño.

Una de las primeras cosas que hicieron, fue crear varias cuentas en redes sociales bajo el nombre “En una pedaleada” con el objetivo de recrear una bitácora de viaje. Allí, relatan desde su llegada a un pueblo recóndito a cómo hacer un fuego los días de lluvia.

Palca de Aparzo, Santa Ana, la región de los Valles y Las Yungas son algunos de los lugares que visitaron. La mayoría de las veces acamparon pero “vamos mechando” graficó Risueño y explicó que “cuando se puede, cuando nos da la platita, ocupamos, tal vez, una noche de hospedaje”.

En tanto, Domínguez analizó que “todavía hicimos pocos kilómetros” y Risueño detalló que “en ocasiones paramos una noche y eso se termina alargando un mes. En Valle Grande estuvimos 5 meses”.

Aunque dispone de ahorros, la pareja de Berisso también los repone mientras viaja. “Si bien trabajamos mucho para tener ahorro, eso en algún momento se acaba. Entonces tenemos que ir trabajando en el camino y eso hace que nos quedemos en lugares y, en ocasiones, bastante tiempo”, detalló Risueño.

equipamiento e inconvenientes

“Paciencia. Hay que tener mucha paciencia. Podés tener planificado algo, pero en lo diario puede pasar de todo: desde conocer gente, a tener una avería, a estar de mal ánimo”, describió Domínguez a este diario.

Para enfrentar inconvenientes consideró fundamental contar con un equipo adecuado. Por su parte, lleva desde herramientas para la mecánica de la bicicleta, todo para acampar y equipo de lluvia. Hasta un piano carga. “Es una cuestión muy personal”, agregó.

Si están -como se dice vulgarmente- en el medio de la nada y les pasa algo, ¿qué hacen? Risueño puntualizó: “Antes de salir hicimos cursos de mecánica y viajamos lo más preparados en cuanto a herramientas. También llevamos un botiquín”.

Con respecto a la conectividad, añadió: “Muchos suelen tener comunicación satelital. Nosotros no lo tenemos. Es más, estuvimos meses sin señal”.

“Uno intenta prever lo máximo posible y abarcar todas las contingencias que se pueda llegar a tener. Desde un calambre a una rotura de cadena, o que te agarre la lluvia en el camino. Ambos, además, tenemos nociones de primero auxilios”, expresó Domínguez.

La seguridad, por otro lado, es un tema de preocupación para ellos aunque advirtieron que por ahora, tuvieron suerte. “Depende mucho de lo que se percibe. No hay que regalarse”, agregó él.

En sus familias sorprendieron con la idea de viajar así . “Están locos”, recordó Risueño la respuesta. “Poco a poco nos fueron entendiendo”, analizó. Por si quedan dudas: “Queremos unir La Quiaca con Ushuaia”, avisó Domínguez.

 

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