Jubilados, al volante: salen a las calles para llegar a fin de mes

Las aplicaciones de transporte estaban llenas de conductores de entre 25 y 40 años, en los últimos dos años esto cambió: son cada vez más los adultos mayores que se la rebuscan para complementar sus ingresos

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Camila Moreno

cmoreno@eldia.com

Ser chofer de aplicación parece ser la salida rápida de la época para quienes no encuentran trabajo formal o quieren complementar sus ingresos. Solo hace falta tener un auto del 2002 en adelante, seguro y a la calle. Incluso, en dos de las plataformas más usadas ni siquiera exigen monotributo.

Para la Agrupación de Choferes de Aplicaciones Unidos de la República Argentina (Acaura) esto, acompañado por el contexto económico, impulsó la proliferación de choferes en la Ciudad y un dato que llamó su atención es que si bien antes era una actividad propia de personas de entre 25 y 40 años, hace dos años se incrementó el ingreso de jubilados.

Ese es el caso de Ricardo Guillermo, vecino del barrio Aeropuerto que a sus 66 años debe trabajar de chofer en dos aplicaciones para poder vivir. “Me jubilé en 2015 de maquinista y cobro un poquito más de la mínima. Hace dos años comencé con las aplicaciones, con la jubilación pagaba las deudas y con esto comía, reparaba el auto y todo lo demás”, contó a EL DIA Ricardo.

“Empecé con las aplicaciones porque me daban un respiro, Pami dejó de cubrir los remedios, tenía que pagar un porcentaje y ahí empecé”, relató el chofer y evidenció un contexto que atraviesan hoy sus colegas: “Antes, me rendía más, salía 4 o 5 horas y con eso estaba, pero lo que ganaba en ese momento ahora me lleva 6, 7 u 8 horas hacerlo”.

Según contó Pablo Alejandro León, representante de Acaura “a esta altura del año pero en 2025 los choferes facturaban aproximadamente 10.000 pesos por hora. Hoy, marzo de 2026, están facturando exactamente lo mismo”.

Una de las explicaciones que encontró la agrupación a este retroceso de los ingresos es el gran número de choferes. Conforme a un relevamiento propio, se estima que en la Región hay entre 10.000 y 15.000 conductores. La mitad vive solamente de esto y el 50% restante lo hace a tiempo parcial para complementar sus salarios.

Esto dista enormemente de los números oficiales. Desde el Laboratorio de Desarrollo Sectorial y Territorial de la Facultad de Ciencias Económicas (Unlp), se indicó que en 2025 la Encuesta Permanente de Hogares detectó 4.099 trabajadores que realizaban sus tareas en bicicleta, moto, auto en el aglomerado del Gran La Plata.

Desde su experiencia, los choferes observan un panorama explosivo. “En el último tiempo creció exponencialmente el ingreso de conductores. Hay varias razones. Los filtros de las Apps están muy bajos. Se puede salir con autos del 2002 o 2004 en adelante sin mayores requerimientos. Por otro lado, la situación económica también influye, cuando hay despidos o cierra una fábrica se especula que pasan todos a ser choferes de las Apps”, ilustró León y advirtió: “Es un negocio engañosamente fácil, ya que los costos son altos y el 90% del riesgo empresario esta volcado sobre nosotros: el capital de trabajo, su mantenimiento y renovación, los días sin trabajar por enfermedad, daños, accidentes, vacaciones y más”.

A esto se le suma una clara disminución en las tarifas de los viajes que repercute de lleno en sus ganancias. “Es tremendo lo que bajó el precio de los viáticos. La suba del combustible que también es atroz. Ahora puse equipo de gas al auto porque ya no lo podía sostener. Suben los peajes, sube el combustible, sube la comida, sube todo. Cuando comencé con la ganancia de un día sacaba para el combustible, para comer algo y para guardar. Hoy en día si te paras a comer en algún lado ya no te alcanza. Tenés que eh privarte de un montón de cosas para poder llegar a lograr el objetivo”, relató Aníbal Peñaloza pintor jubilado de 69 años, chofer de aplicaciones.

Él se jubilo a los 65, momento en el que se compró un auto y encontró en estas aplicaciones la forma de pagar las cuotas del vehículo. “Pude pagar el auto, cubrir los gastos que necesitaba y me ayudó a tener un pesito más para aumentar el aporte de la jubilación”, explicó Aníbal quien hoy a tres años de que inició como chofer trabaja unas 6 horas por día.

“Una vez que cubro la cuota del auto y las necesidades básicas como pagar los servicios de la casa, el service del auto, la patente y el seguro, empiezo a disminuir un poquito la carrera. Se siente cada vez más pesado a medida que pasa el tiempo, pero bueno, tenemos que seguir, no hay otra alternativa”, lamentó.

La misma línea sigue Guillermo: “Cuando hago la diaria para comer salgo de la aplicación”. Así van mechando horas de trabajo con descanso para poder complementar su jubilación.

“Hoy no puedo proyectar a futuro. Sé que mientras me den las fuerzas tengo que seguir trabajando porque todo me pesa. Me pesa no poder pagar la luz, me pesa no poder pagar el gas, me pesa no poder comprar para la comida, me pesa tener deudas de patente, de seguro, de lo que sea que me rodea, me pesa todo, me pesa y a veces hasta no me deja dormir”, reconoció con crudeza Aníbal y concluyó: “Voy haciendo como puedo, lo que puedo y dándole para adelante. En el futuro pienso que podría decir un día me quedo en casa, me quedo a dormir. Pero el presente me muestra que no va a ser así. El presente me muestra de que mientras pueda tener la posibilidad de manejar, seguiré manejando hasta el momento que ya no se pueda por alguna causa o razón”.

 

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