Así´en "Gran Hermano" como en el deshonorable Congreso

Irene Bianchi

Chicas, les pido encarecidamente que nadie hable del bodrio “Gran Hermano”. ¡Me importa un comino!

¡Ay, ay, ay! ¡Me la pusiste picando, Zule! Sorry! El tema de la semana fue precisamente ése, “el comino”.

¿Me estás cargando, Moni?

¡No! Casi lo envenenan a Brian Sarmiento, que es alérgico al comino. ¡Posta!

¡Cómo te gustan las teorías conspirativas, amiga! Sobredosis de series.

Tiene fundamento. Andreíta se adueñó de la cocina, y está enfrentada al ex futbolista, deudor histórico de cuotas alimentarias. Metió comino hasta en el postre.

Te corrijo, amiga. A del Boca la desalojaron de su bunker-cocina. Con tal de molestarla, otros se ofrecen a activar las hornallas.

Yo creí que no había espectáculo más deplorable que esa casa de vagos, sucios y mediocres. Pero después de ver la sesión del 1 de marzo en el Congreso, me di cuenta que esa deshonorable Cámara es mil veces peor.

Y encima los sueldos de nuestros seudo representantes los garpamos nosotras, no Telefe.

Me lo perdí. ¿Qué pasó el domingo?

Mirá, una cancha de fútbol llena de barrabravas borrachos era un monasterio zen al lado de lo que hicieron esos impresentables. Con eso te digo todo.

¿Hubo insultos?

¡De todo! Puteadas, gritos, improperios, agravios. Parecía un revival de “Titanes en el Ring”. Y el Presi no se quedó atrás. No hizo más que echar leña al fuego todo el tiempo. Se olvidó el protocolo en Olivos, si es que alguna vez lo tuvo.

Debe pensar que sigue siendo el belicoso panelista de “Intratables”. Tal vez no le cayó la ficha del rol que desempeña hoy.

El Congreso no tiene nada que envidiarle a “la casa más famosa del país”.

No sé si se enteraron. GH se convirtió en un vivero.

¡Qué bueno! ¡No me digas que por fin les dieron laburo a esos zánganos! ¿Van a plantar?

¡No! Ahora ponen en placa a “las plantas”, léase los jugadores que no juegan, que vegetan, que no aportan ningún escándalo, nada sabroso ni jugoso.

¡Más respeto a las plantas verdaderas, che, que son más vitales y necesarias que esos inútiles para todo servicio!

Cierto. Son sólo yuyos, malezas, matorrales silvestres.

¡Me hiciste acordar de Silvestre, el cantante, que fue uno de los chabones que se comió Andreíta.

¿Uno?!

Sí, hubo más. Raúl de la Torre, director de cine, ex de Graciela Borges, mucho mayor que ella. El empresario yanqui Jeffrey Sachs. Un touch & go con Gerardo Sofovich; otro con Bernardo Neustadt. Más su conflictivo vínculo con Biasotti, con quien sigue en guerra.

¡Mirá vos! ¡Cuántos títeres se volteó!

Sin contar un escarceo con Maradona, que no llegó a mayores.

No le fue muy bien que digamos en el amor. Veremos si le va mejor en el vivero.

No sean ingenuas, chicas. Estoy convencida que ahí echan, conservan y declaran ganador o ganadora, a quien elija la producción. Todo es tan trucho como Master Tongo.

¿O sea que la gente vota al cuete?

Al cuete no. Cada voto es guita para el canal. Recaudan millones de Washingtons con ese bodrio.

La culpa no es del chancho sino de quienes votan. ¡Que se jodan!

Mentíme que me gusta. ¡Chin, chin!

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