Cine y paranoia: una nueva ola de películas retrata un clima de época
Edición Impresa | 8 de Marzo de 2026 | 05:32
Habitamos la era de la posverdad, y después de la verdad, lo real y lo ficticio se disuelven en un caldo donde ya no se puede distinguir uno de otro. En ese mundo, no solo triunfan las fake news: también se diseminan por las redes como la peste las teorías conspirativas. Hace rato, el cine viene alimentándose de este clima de época donde no hay verdad y la paranoia triunfa.
De hecho, una de las películas nominadas al Oscar transcurre en ese mundo donde verdad y paranoia se confunden en una extraña niebla que distorsiona la percepción: “Bugonia” tiene como protagonista a ese sujeto que abunda en el siglo XXI, el téoricos de la conspiración: personas rabiosas, desconectadas de su entorno, que martillean en sus teclados sobre preocupaciones reales e imaginarias.
Pero cuando el guionista Will Tracy se sentó a escribir su libreto de “Bugonia”, nominado al Oscar, se propuso crear a un personaje con más matices. “La principal cosa que quería hacer era crear un sentido de empatía hacia Teddy”, dijo refiriéndose al rol principal de la cinta, interpretado con maestría por el talentoso Jesse Plemons.
“Es bastante fácil hacer una versión de esta historia en la que él es un teórico de la conspiración incel, macho, tóxico y desquiciado con el que realmente no simpatizas”, dijo Tracy. “Quería hacer lo mejor posible para convertirlo en este tipo quien... ha sido abusado por el sistema”, comentó.
“Bugonia”, que pasó por los cines locales en diciembre, cuenta la historia de Teddy Gatz (Plemons), quien junto a Don, su primo lerdo, secuestra a la estrella de la industria farmacéutica, Michelle Fuller (interpretada por la también nominada Emma Stone) convencido de que ella es una alienígena.
Teddy cree que Michelle se transformó en una exitosa directora ejecutiva de una corporación farmacéutica en la Tierra, para ayudar a su raza extraterrestre a explotar el planeta en beneficio propio. A lo largo de varias perturbadoras escenas, salpicadas con un humor negro, los hombres la torturan mientras ella trata de convencerlos de que ella es humana y que están cometiendo un gran error.
Pero las apariencias engañan, dice el dicho, y tanto Michelle como la organización que administra tienen respuestas pendientes al público, incluyendo a Teddy, cuya madre languidece en una cama hospitalaria por lo que él cree son los efectos colaterales de la desmedida ambición de la industria farmacéutica. Es decir: Teddy “tiene un punto, y en realidad él acaba teniendo un poco de razón”, acotó Tracy.
Y esa es la base de la proliferación actual de las teorías conspirativas: hay una opacidad en el mundo, una falta de explicaciones a los problemas profundos del mundo que los argumentos oficiales no satisfacen. La creencia en un estado profundo, oculto, de humanos, extraterrestres o lo que fuera, que direccionan el caos para beneficio propio, simplifica el mundo: no hay complejas lógicas de poder, no hay tramas financieras ni intereses de clase, hay un villano.
Y la sospecha de que hay una elite que nos gobierna es además más justificada que nunca, después de un nuevo brote de archivos sobre la isla de Epstein: mientras las instituciones dan explicaciones incompletas, mientras las redes se organizan bajo misteriosas lógicas, mientras el sistema financiero es incomprensible, mientras todo lo que determina nuestra vida está fuera de nuestra comprensión, los ricos, cada vez más ricos, se juntaban a jugar juegos prohibidos en una isla. ¿Hay mejor razón que esa para ser paranoico?
El cine y la paranoia, de la manoLa paranoia en el cine no es nueva, las conspiraciones hacen buen suspenso. Más en el cine de Hollywood, donde el héroe individual se suele enfrentar a un estado opresor. Pero el primer gran brote de películas conspiranoicas tuvo lugar durante la década del 70 en Estados Unidos, cuando, en otro escándalo similar, Watergate fue la confirmación de que el Gran Hermano nos estaba escuchando. De aquellos tiempos son “La conversación”, “Klute”, “Los tres días del Condor”, “Asesinos S.A”, “Los usurpadores de cuerpos”, “El bebé de Rosemary”... Todo un clima de época retratado en películas kafkianas, donde los protagonistas se ven atrapados en circunstancias que no comprenden.
Y el fin de siglo, con el pánico del Y2K y la caída de las Torres, trajo otra vez la conspiranoia a la pantalla: “Pi”, de Darren Aronofsky, funcionó como una especie de antecesora a esta era, y “Homeland”, con su protagonista completamente distorsionada por la sospecha, es la ficción televisiva más emblemática de este momento, pero es “Matrix” la que inauguró un movimiento, una era de teorías conspirativas. Hoy, derecha e izquierda se pelean por la alegoría de la píldora roja y la píldora azul: en la era de la posverdad, los dos sostienen que el otro es el “estado profundo” que nos utiliza como baterías.
“Bugonia” es parte de una nueva camada de películas cocinadas a la luz de otra era que imagina un estado profundo que nos aplasta, con algo de razón. El mismo año se estrenó “Eddington”, western moderno que explora la paranoia política, la polarización social y la desinformación en tiempos de pandemia; una sátira sobre cómo las teorías conspirativas moldean comunidades enteras (y casi todas las películas de A24, desde “Get Out” hasta “Him”, parecen beber de este clima paranoide). También la interesante “Project MKHEXE”, película de horror found-footage con una narrativa que mezcla conspiraciones ocultistas y documentación fragmentada como si fuera un encubrimiento real, jugando con la idea de que la propia película es parte del misterio.
Las conspiraciones sin embargo son a menudo vistas desde afuera. “Bugonia”, por ejemplo, retrata un fenómeno parecido al de “Adolescencia”, la serie: son todos personajes radicalizados gracias a las redes sociales. Todos, además, potenciales votantes de Donald Trump. En ese sentido, el cine reciente de Hollywood se separa del cine de los 70, donde las víctimas de las conspiraciones éramos nosotros, y no un “ellos” compuesto de iletrados. La grieta está en todas partes.
PARANOIA DE LA DÉCADA DEL 70:
❑ La conversación
❑ Klute
❑ Los tres días del Cóndor
❑ Asesinos S.A.
❑ Los usurpadores de cuerpos
❑ El bebé de Rosemary
FIN DE SIGLO Y ERA MODERNA:
❑ Pi
❑ Matrix
❑ Eddington
❑ Project MKHEXE
❑ Get Out
❑ Him
SERIES DE TELEVISIÓN MENCIONADAS:
❑ Homeland
❑ Adolescencia
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