Luque rompió el silencio en el nuevo juicio por la muerte de Maradona: "A las hijas de Diego no les mentí"
| 16 de Abril de 2026 | 16:07
El neurocirujano Leopoldo Luque declaró este mediodía en el segundo día del nuevo juicio por la muerte de Diego Maradona. Allí, el imputado reveló detalles sobre la internación domiciliaria del exfutbolista, recordó la relación que tenían y se declaró inocente. en el proceso que se desarrolla en San Isidro.
El médico, considerado uno de los principales imputados, al hablar por primera vez en el juicio, reveló: "Como primera medida, quiero analizar lo que se dijo como causa de muerte del señor Diego Maradona. Pero antes quiero decir que soy inocente y que lamento mucho su muerte".
Luego, indicó: "Él sabía de mi especialidad. Estimo que esa característica, padres sin terminar los estudios, fueron charlas entre él y yo. Eran breves, porque él tenía una forma que no le gustaba ponerse meloso. Diego es multifacético. Era, perdón. Y cada uno tiene una mirada diferente. Con el tiempo yo lo empecé a ver como una persona, al principio era Dios".
"No podía salir de su casa, tenía problemas sentimentales, familiares; lo empecé a ver mal. Triste. Tomaba alcohol. Yo intentaba ayudarlo, que hiciera tratamiento psiquiátrico. Me empezó a rechazar a mí, iba y no me recibía”, reveló.
En esa línea, profundizó: "Yo lo amaba, era mi ídolo y era mi amigo, así lo sentía yo, la admiración que siento por él no se va a ir nunca, ni bajo estas circunstancias". Y profundizó: "Lo recuerdo con la bata, sentado, diciendo ‘estoy cansado’. Y esta charla yo la tuve muchas veces con él. Y él estaba cansado. Yo no sabía que era cansado, pero lo interpretaba. Le decía ‘si no podes vos, ¿quién va a poder?’. Yo lo alentaba. Yo estaba emocionado, estaba llorando".
Después de la operación, el único que insistía para que no se fuera a su casa era yo porque pensaba que podía volver a tomar alcohol. Yo quería que estuviera la mayor cantidad de tiempo ahí. Pero él se quería ir”, recordó.
Asimismo, Luque profundizó: "La internación domiciliaria era una opción. El paciente podría irse a su casa después de la cirugía. Otra opción era que lo aceptaran en una rehabilitación. Y la tercera era que fuera, contra su voluntad, a un psiquiátrico. Pero el paciente que no tiene riesgo para sí ni para terceros no tiene por qué ser sometido a una internación compulsiva".
"Yo sabía que la mejor opción era una internación domiciliaria, porque si no el paciente se podía ir a su casa. Yo a las hijas no les mentí: les dije que para mí su caso no era para judicializar porque (a Diego) lo veía impecable. Iba contra la ley y yo no iba a estar en contra de eso", señaló.
Luque está acusado junto a otros seis profesionales de la salud por presunto homicidio simple con dolo eventual, en un juicio que volvió a comenzar tras la anulación del proceso anterior. La fiscalía sostiene que hubo negligencia y abandono en la internación domiciliaria, mientras que las defensas aseguran que la muerte fue consecuencia de un cuadro clínico previo.
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