Trump amenaza con echar al titular de la Fed
Edición Impresa | 16 de Abril de 2026 | 02:28
La tensión entre la Casa Blanca y la Reserva Federal (Fed, banco central) volvió a escalar luego de que el presidente Donald Trump lanzara una amenaza directa contra el titular del organismo, Jerome Powell. “Tendré que despedirlo”, advirtió en una entrevista televisiva, al referirse a la posibilidad de que Powell continúe en funciones más allá del final de su mandato como titular de la Fed, previsto para mediados de mayo.
El conflicto entre ambos no es nuevo, pero se ha intensificado en los últimos meses. Trump acusa a Powell de actuar con lentitud a la hora de recortar las tasas de interés, una herramienta clave para estimular la economía. “He querido despedirlo”, insistió el mandatario, dejando en claro su frustración con la conducción de la entidad que, por tradición, mantiene su independencia del poder político.
La situación se complejiza porque, aunque el mandato de Powell como presidente culmina en mayo, su puesto como miembro de la junta se extiende hasta 2028. Esto abre la puerta a que siga influyendo en la política monetaria si no es reemplazado. En ese marco, Trump impulsó la nominación de Kevin Warsh como sucesor, pero su confirmación en el Senado enfrenta serios obstáculos políticos, incluso dentro del propio Partido Republicano.
Uno de los principales focos de fricción es la investigación iniciada por el Departamento de Justicia sobre supuestos sobrecostos en la renovación de la sede de la Fed, un proyecto que ya supera los 2.500 millones de dólares. Trump endureció su discurso: calificó a Powell de “probablemente corrupto” o, en su defecto, “incompetente”, y defendió la necesidad de esclarecer lo ocurrido.
INVESTIGACIÓN Y SUSPICACIAS
Sin embargo, la pesquisa también genera suspicacias. Algunos legisladores consideran que se trata de una herramienta de presión política sobre el banco central. De hecho, el avance del caso ha bloqueado la confirmación de Warsh, ya que senadores clave condicionaron su apoyo a que la investigación sea retirada.
Lejos de disiparse, el caso sumó un nuevo capítulo esta semana. Fiscales federales realizaron una visita no anunciada a la obra en la sede de la Fed, en un intento por inspeccionar el progreso del proyecto. Según trascendió, los funcionarios no pudieron acceder al lugar y fueron derivados a los abogados del organismo, lo que evidencia el clima de tensión institucional.
Pese al despliegue, en instancias judiciales previas se reconoció que no se hallaron pruebas de delito. Aun así, la investigación continúa y se mantiene como un elemento central en la pulseada entre la administración Trump y la Fed. En este escenario, la disputa ya no es solo económica: también pone en juego la autonomía de una de las instituciones clave del sistema financiero global.
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