El “sexto sentido” en la trompa de los elefantes

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A simple vista, la trompa de un elefante parece fuerte y algo torpe. Sin embargo, es una de las herramientas más delicadas de la naturaleza: puede arrancar ramas pesadas o levantar una pequeña fruta sin aplastarla. Ahora, un estudio publicado en la revista Science reveló parte de su secreto. No está solo en los músculos, sino en los diminutos “bigotes” que cubren su superficie. Estos pelitos especiales cambian de rigidez desde la base hasta la punta: son más duros donde nacen y más blandos en el extremo. Esa transición actúa como un amplificador natural del tacto. Cuando algo roza uno de ellos, el animal no solo siente el contacto, sino también el lugar exacto donde ocurrió, como si tuviera un mapa incorporado en cada fibra. Gracias a este sistema, los elefantes compensan su piel gruesa y su visión limitada, explorando el mundo casi como si “vieran” con la trompa. Además, los bigotes son resistentes a golpes y al desgaste, algo clave para animales que manipulan comida y objetos durante horas cada día. El hallazgo no solo explica la asombrosa precisión de estos gigantes. También podría inspirar sensores para robots capaces de “tocar” con gran delicadeza, imitando uno de los sentidos más finos del reino animal.

 

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