El argentino Grossi dijo que Irán "no tiene la bomba" pero sí "un elemento para más de 10 armas nucleares"

El titular de la OIEA es uno de los cuatro candidatos para ser el próximo secretario general de la ONU

El argentino Rafael Grossi encabeza desde 2019 la dirección del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) y actualmente es uno de los cuatro candidatos para ser el próximo secretario general de la ONU.

El cargo que ocupa lo ha llevado a ocuparse del programa nuclear iraní y en una entrevista a los diarios Clarín y La Nación, señaló que el régimen conserva 440 kilos de uranio enriquecido al 60%, pero que “en un par de semanas se puede llevar al 90% de enriquecimiento. Dicho eso, ¿implica que Irán tiene la bomba nuclear? No. Pero implica que tiene un elemento importantísimo para un arma nuclear. Para varias, para más de diez“.

Diplomático de carrera, Grossi se presentó esta semana en una audiencia de tres horas ante diplomáticos y referentes de la sociedad civil, dejando algo claro: no busca una transición tranquila, sino una cirugía mayor para un organismo que considera "desacreditado" e "ignorado".

En una extensa entrevista concedida tras su presentación, el diplomático argentino no ahorró calificativos para describir el presente de la ONU. Para Grossi, la institución se encamina hacia una "lenta agonía" si no hay un cambio de mando capaz de ejercer una diplomacia más presente y menos simbólica. "En los análisis de los conflictos, la gente casi ni pregunta dónde está la ONU porque no se la ve", sentenció.

La candidatura de Grossi coincide con un momento de máxima volatilidad global. Mientras defendía su postulación, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunciaba una extensión de la tregua con Irán. Sin embargo, Grossi advirtió que el peligro de proliferación es real y técnico: el régimen conserva 440 kilos de uranio enriquecido al 60%. "En un par de semanas se puede llevar al 90% de enriquecimiento. No implica que Irán tenga la bomba, pero sí que tiene el elemento para más de diez armas nucleares", afirmó.

Ante la posibilidad de un acuerdo entre Washington y Teherán, Grossi sostiene que el OIEA es el único actor capaz de garantizar neutralidad en las inspecciones, descartando incursiones militares para recuperar el material, debido a la alta complejidad técnica y el riesgo de contaminación.

A diferencia de otros candidatos, Grossi destaca la "interlocución directa". Incluso frente al escepticismo de figuras como Trump o el propio Javier Milei respecto al multilateralismo, se muestra optimista. Asegura que el presidente argentino, a pesar de su postura crítica hacia la ONU, apoya su candidatura por una cuestión de pragmatismo y orgullo nacional. Sobre la visión de Trump, Grossi es tajante: "El propio Trump dice que la ONU tiene potencial. Mi objetivo es que sea un actor profesional apto para el momento que se vive".

Durante la audiencia, Grossi respondió 49 preguntas que tocaron los puntos más sensibles de la agenda internacional:

- Reforma burocrática: aunque rechaza el término "motosierra", admite que existe un "burocratismo excesivo" y duplicación de funciones que deben racionalizarse ante la crisis de liquidez que sufre el organismo.

- Género y capacidad: ante el reclamo de una mujer al frente de la ONU, Grossi opinó que el mundo actual no está para "actos simbólicos", sino para elegir a la persona más apta para gestionar la paz.

- Diplomacia preventiva: criticó la falta de acción previa en conflictos como el de Ucrania, señalando que la ONU dejó que la situación se deteriorara desde 2014.

Grossi confirmó que vive bajo custodia permanente de las fuerzas de seguridad austríacas tras recibir amenazas de muerte de Irán, donde se lo llegó a culpar por la eliminación de científicos nucleares. "Afecta a la familia, no podés ir a ningún lado sin compañía", confesó, aunque lo asume como parte del costo de no ser un "secretario general juez", sino un gestor de soluciones en terrenos difíciles.

Tres claves de la postulación de Grossi:

- Liderazgo proactivo: propone pasar de una ONU reactiva a una que intervenga antes de que los conflictos lleguen al punto de no retorno.

- Racionalización: ante el recorte de fondos de Estados Unidos, busca eliminar la superposición en agencias para asegurar la supervivencia financiera.

- No proliferación: su experiencia nuclear es su mayor activo ante un mundo donde las principales potencias comienzan a cuestionar su autorrestricción armamentística.

Rafael Grossi

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