Detenido en Argentina por atentar contra un candidato colombiano

Cayó en Buenos Aires. Tenía pedido de captura y lo vinculan a un plan para atacar con explosivos el esquema de custodia

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La detención de un ciudadano colombiano en pleno corazón de la ciudad de Buenos Aires reactivó un caso que sacudió a la política regional y volvió a poner en foco la cooperación internacional en materia de seguridad. Se trata de Brayan Ferney Cruz Castillo, de 30 años, señalado como presunto responsable de haber participado en la planificación y ejecución de un atentado en Bogotá contra un vehículo vinculado al esquema de seguridad del dirigente colombiano Miguel Uribe Turbay.

El arresto fue concretado por la Policía Federal Argentina en el barrio de Recoleta, dentro de las oficinas del Tribunal Oral en lo Criminal N.º 28. La captura no fue casual: se produjo tras una investigación coordinada con Interpol Bogotá, la Cancillería argentina y distintas áreas de inteligencia. Cruz Castillo se encontraba en el lugar por una causa de hurto automotor, en la que debía notificarse tras acordar un juicio abreviado, lo que permitió a los agentes montar un operativo discreto y efectivo para detenerlo al finalizar el trámite judicial.

El asesinado Uribe Turbay

Según la notificación roja de Interpol, el acusado habría colaborado con otras personas para colocar un artefacto explosivo tipo “lapa”, con base magnética, en un vehículo oficial asignado a la custodia del dirigente colombiano. Para ello, se habrían realizado tareas de inteligencia previas, siguiendo los movimientos del rodado y detectando momentos de vulnerabilidad. El atentado, ocurrido el 3 de junio de 2025, no llegó a concretarse, aunque la investigación continuó de manera independiente en Colombia.

Días después, el 7 de junio, Uribe Turbay fue nuevamente atacado en un hecho que sí tuvo consecuencias fatales: el dirigente murió dos meses más tarde a raíz de las heridas sufridas. Este encadenamiento de episodios reforzó la hipótesis de una persecución planificada, con posibles conexiones entre distintos actores criminales.

Las autoridades argentinas también determinaron que Cruz Castillo ingresó al país de forma irregular, ya que no existen registros en la Dirección Nacional de Migraciones. Durante semanas, fue rastreado en distintos puntos de la ciudad, con un domicilio vinculado en el barrio de San Telmo, hasta que finalmente se logró ubicarlo. Su detención se concretó sin incidentes y quedó inmediatamente a disposición del Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Federal N.º 12.

En paralelo, Colombia ya formalizó el pedido de extradición por vía diplomática, lo que anticipa un proceso que podría avanzar con rapidez. La justicia argentina deberá ahora evaluar la solicitud mientras el detenido permanece bajo custodia y se desarrollan las actuaciones procesales correspondientes.

El caso expone, una vez más, el alcance del crimen organizado y la importancia de la cooperación internacional para enfrentar amenazas que trascienden fronteras y afectan directamente a las instituciones democráticas de la región.

 

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