Solo clases virtuales para el menor del caso Kim
Edición Impresa | 23 de Abril de 2026 | 03:23
El adolescente vinculado al asesinato de Kim Gómez, quien comenzó a asistir este año a la Secundaria 41 de Abasto como parte de su proceso de reinserción, fue apartado de las clases presenciales por determinación de las autoridades educativas.
La decisión, que busca desactivar un foco de conflicto creciente, estipula que el joven deberá seguir su escolarización en forma virtual.
El conflicto estalló cuando los propios estudiantes advirtieron a sus familias que el nuevo alumno no era “uno más”, sino uno de los implicados en el crimen de Gómez.
La noticia corrió rápidamente por los grupos de WhatsApp y derivó en una tensa asamblea la semana pasada.
Uno de los asistentes contó que la amplia mayoría de los 60 padres presentes manifestó su rechazo a que el menor compartiera el espacio con sus hijos.
“No es discriminación, es querer estar tranquilos. Mi hija está en el aula con alguien involucrado en un asesinato”, dijo uno de los padres de tercer año.
Ante la amenaza de un corte en la Ruta 2 y la inquietud por la integridad física del menor -quien habría recibido advertencias sobre posibles agresiones-, el sistema educativo y judicial debió retroceder en la presencialidad.
Una fuente judicial con acceso a la causa en la que el menor se encuentra bajo tutela estatal confirmó a este diario que se adoptó esta medida para evitar cualquier “escenario de riesgo” derivado de la exposición mediática y el malestar vecinal.
“La dirección del colegio informó nuevas circunstancias”, explicó la fuente y remarcó que, aunque el joven venía evolucionando bien, sin registro de conflictos en la escuela tras un año de abordaje interdisciplinario, el clima externo tornó inviable su permanencia junto al resto del alumnado.
Desde la Justicia de Garantías, si bien se defendió inicialmente el derecho a la educación y se atribuyó el temor a la viralización de videos en redes sociales, la presión de la comunidad educativa terminó por imponer un nuevo esquema.
El crimen ocurrió a fines de febrero de 2025, cuando los adolescentes de 17 y 14 años, robaron el Fiat Palio en el que se trasladaban Kim y su madre, Florencia. La mujer logró escapar. La menor quedó en el asiento del acompañante, con el cinturón de seguridad puesto. Según la investigación, testigos vieron cómo intentaron arrojarla por la ventanilla.
Las noticias locales nunca fueron tan importantes
SUSCRIBITE