Industriales piden garantizar el suministro de gas

Edición Impresa

La Unión Industrial Argentina (UIA) expresó ayer su preocupación por el abastecimiento de Gas Natural Licuado (GNL) de cara al próximo invierno, mientras advirtió por los costos que acarrea para el sector.

El tema fue abordado durante un encuentro de la mesa ejecutiva de la UIA, en el que también se trataron aspectos de la agenda industrial y de la coyuntura económica, con foco en la evolución de la actividad, el abastecimiento energético y la situación de los distintos sectores productivos.

“Uno de los temas centrales fue el abastecimiento de GNL. Los miembros de la Junta destacaron la importancia de garantizar previsibilidad para el suministro energético, dada su incidencia directa en la continuidad de los procesos productivos”, indicó la entidad que representa a los industriales.

La junta directiva agregó que mantuvo reuniones con la Secretaría de Energía y la Subsecretaría de Industria, en las que plantearon su “preocupación por la provisión de GNL durante los picos de demanda invernal y por el costo que debería afrontar la industria, en un contexto internacional atravesado por tensiones geopolíticas que incrementan la volatilidad de los precios energéticos y complejizan las condiciones de abastecimiento”.

En función de este diagnóstico, la UIA presentó una propuesta orientada a adoptar medidas transitorias para atenuar el mayor costo del abastecimiento de GNL sobre la demanda industrial, con el objetivo de preservar los niveles de producción.

EL PRIMER AJUSTE

De hecho ayer, con la llegada de las primeras bajas temperaturas, las empresas activaron restricciones sobre usuarios con contratos interrumpibles, lo que afectó a estaciones de GNC y a parte del consumo industrial. Fue el primer mecanismo de ajuste previsto para picos de demanda y que podría agravarse en el invierno.

Es que con la llegada de las bajas temperaturas, el sistema de gas condensado empezó a mostrar sus primeras señales de tensión y ya se aplican restricciones en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA). La medida, que afecta a estaciones de GNC y a empresas con contratos interrumpibles, por ahora no impacta en La Plata y la Región. Desde la madrugada de ayer, las distribuidoras Metrogas y Naturgy activaron limitaciones en el suministro para usuarios con contratos interrumpibles -más económicos, pero sin garantía de abastecimiento en momentos de alta demanda-. Se trata de un mecanismo habitual que busca priorizar el consumo residencial durante los días más fríos.

En cuanto a la duración de la medida, en el sector señalaron que no hay un plazo definido y que dependerá de la evolución del clima y de la presión en los gasoductos.

En la Región, por el momento, el escenario es distinto. Fuentes de Camuzzi consultadas por EL DIA aseguraron que “por ahora no tenemos contingencia alguna”.

De todos modos, el monitoreo es constante. Es que cada descenso abrupto de la temperatura dispara el consumo —especialmente por calefacción— y puede tensionar el sistema en cuestión de horas.

UN PROBLEMA ESTRUCTURAL EN CADA INVIERNO

Detrás de estas restricciones hay un factor estructural. Si bien la producción de gas creció en los últimos años, especialmente en Vaca Muerta, el principal cuello de botella sigue siendo el transporte.

En los días de mayor frío, los gasoductos operan al límite de su capacidad y la presión del sistema cae. Esto obliga a priorizar el abastecimiento a hogares, hospitales y escuelas, relegando a otros consumos.

El esquema de cortes sigue un orden definido: primero se restringen los contratos interrumpibles, como el GNC y parte de la industria; luego pueden aplicarse recortes sobre consumos firmes con ventana; y sólo en escenarios extremos se afecta la demanda prioritaria, algo que el sistema busca evitar.

Para cubrir los picos de consumo invernal, la Argentina recurre todos los años a la importación de gas natural licuado (GNL), un recurso más caro que funciona como complemento de la producción local.

En ese marco, el Gobierno definió que la estatal Enarsa volverá a concentrar la importación de GNL. La decisión estuvo influida por la volatilidad de los precios internacionales y la necesidad de evitar un mayor impacto en las tarifas.

En paralelo, ya avanzan las licitaciones de los primeros cargamentos para mayo, mientras que el grueso de las compras se concentrará entre junio y julio, cuando la demanda alcanza su punto máximo.

Lo que ocurre por estas horas funciona como un anticipo de la dinámica que suele darse durante el invierno. Aun con temperaturas moderadas, el sistema ya activa mecanismos de ajuste para sostener el abastecimiento.

 

Las noticias locales nunca fueron tan importantes
SUSCRIBITE