Una “mamuschka” biológica en el Lago

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En las aguas del Lago del Bosque, un equipo multidisciplinario de la UNLP y el centro de investigación Cepave descubrió una pieza inédita del rompecabezas biológico: el Glugea pygidiopsidis. Se trata de una nueva especie de microsporidio que habita dentro de otro parásito que, a su vez, infecta a los peces locales. Este fenómeno, conocido como hiperparasitismo, funciona como una “muñeca rusa” microscópica y representa el primer registro de este tipo en Sudamérica.

El estudio, publicado en Parasitology International, combinó microscopía electrónica y análisis de ADN para confirmar que el hallazgo es único para la ciencia. Más allá de la curiosidad taxonómica, la importancia radica en su rol ecológico: el nuevo microparásito podría actuar como un agente de control biológico, limitando la proliferación de su huésped, el cual sí posee potencial zoonótico.

Ante la presencia de microorganismos en un espacio recreativo tan concurrido, surge la duda sobre el impacto en la salud pública. La investigadora María Clara Vercellini, de la Facultad de Ciencias Veterinarias, aporta claridad sobre el riesgo para los usuarios del Lago: “El microsporidio que identificamos como especie nueva, en principio, no representaría un peligro para la salud pública porque lo encontramos en un pez que no es de consumo humano; no hay un vínculo directo. Ahora, nunca se puede decir que el riesgo es nulo: este microsporidio no es el problema, pero sí lo es el parásito al que él infecta”.

Así, el descubrimiento es positivo. La presencia de estos sistemas complejos de biodiversidad suele indicar una menor intervención humana y ambientes menos contaminados. A futuro, este “hiperparásito” podría incluso utilizarse como una vacuna para la piscicultura.

 

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