Malezas e insectos resistentes obligan a replantear el sistema productivo agrícola

Aapresid alertó sobre el avance de resistencias en cultivos y sostuvo que el manejo integrado, la diversificación y el monitoreo serán claves para sostener la productividad.

La Asociación Argentina de Productores en Siembra Directa, Aapresid, advirtió que las resistencias de malezas, insectos y enfermedades dejaron de ser un problema aislado y pasaron a formar parte del sistema productivo agrícola. La entidad explicó que el fenómeno es consecuencia de prácticas repetidas en el tiempo y remarcó la necesidad de modificar estrategias de manejo para sostener la productividad a largo plazo.

“Las resistencias no mienten y obligan a repensar el sistema”, señaló la entidad en un informe donde analizó cómo el uso reiterado de herramientas químicas y la simplificación de los esquemas productivos favorecieron la aparición de biotipos cada vez más difíciles de controlar.

Según Aapresid, durante años el modelo basado en la soja RR permitió controles eficaces y de bajo costo, pero también impulsó una menor diversidad de cultivos y la repetición de prácticas. “La resistencia no es una falla del producto ni un evento aislado. Es un proceso biológico inevitable, profundamente influenciado por el manejo del sistema”, sostuvo el trabajo.

La entidad explicó que las mutaciones genéticas ocurren de manera natural y que el problema no puede evitarse, aunque sí puede ralentizarse mediante estrategias integradas. En ese sentido, destacó la importancia de rotar cultivos, incorporar cultivos de servicio y combinar distintas herramientas de control.

Actualmente, en Argentina existen 50 casos únicos de biotipos de malezas resistentes distribuidos en distintas zonas productivas. Aapresid advirtió además que ya se detectan pérdidas de eficacia en fungicidas, insecticidas y eventos biotecnológicos que durante años fueron confiables.

“La clave está en diversificar. Rotar y combinar estrategias, evitar la dependencia de un único mecanismo de acción y sostener un manejo integrado”, remarcó la entidad, que también destacó el valor del monitoreo y la planificación anticipada para evitar que los problemas escalen.

Finalmente, Aapresid consideró que el desafío no pasa por eliminar las resistencias, sino por gestionarlas mejor. “La diferencia no la va a marcar quién tenga más herramientas, sino quién pueda utilizarlas mejor”, concluyó.

Malezas e insectos producción agrícola

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