Rebelión en la Liga

Diego Milito, presidente de Racing, calificó de “vergonzoso” el arbitraje de su equipo y Central y aseguró que el fútbol argentino “está roto”. Ángel Di María le contestó: “Hablan de mejorar y no pueden ni dirigir a su club”

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El partido entre Rosario Central y Racing no pasó desapercibido. Tal como se dijo y todos imaginaban trajo mucha agua bajo el puente y expuso a los protagonistas a una pelea mediática que parece haber llegado a su punto más álgido desde que empezaron las grietas en la conducción, principalmente con los arbitrajes.

El primer club en levantar su voz fue Talleres de Córdoba, pero su presidente Andrés Fassi luego se retractó y quedó en un híbrido. El más fuerte resultó Juan Sebastián Verón, titular de Estudiantes, que fue más allá. El cimbronazo marcó quiebre en el fútbol argentino. A finales de 2025, cuando se enfrentó con las autoridades más fuertes, no tuvo respaldo público.

Meses después fue River quien marcó la cancha al alejarse del Comité Ejecutivo de la Liga Profesional, del que tampoco participa más el Pincha desde el año pasado.

Ahora el que se metió de lleno en la pelea es Racing a través de su presidente Diego Milito. Tras “sentirse despojado” por el arbitraje de Darío Herrera en la derrota 2-1 contra Rosario Central.

Declaró públicamente que se sintieron “una vez más robados”. Y calificó el desarrollo y las decisiones del encuentro como un “partido vergonzoso”.

Afirmó de manera contundente que “el fútbol argentino está roto” y que “no da para más”.

Por sobre todas las cosas se puso a disposición para “reconstruir” la organización de la Liga Profesional y la AFA.

El que recogió el guante fue Ángel Di María, referente de Rosario Central. Utilizó sus redes sociales oficiales para contestar de forma muy dura y con los tapones de punta: tildó de “caretas” a quienes cuestionan los fallos, argumentando que a Central lo perjudican históricamente y nadie levanta la voz.

Sin nombrarlo directamente, apuntó a Milito diciendo que “muchos de los que quieren ‘cambiar el fútbol’ no pueden ni dirigir su club”.

Además acusó el peso mediático de Buenos Aires al asegurar que “el interior crece y eso molesta, incomoda”.

Y cuestionó el trato hacia las figuras que regresan: “¿Para qué quieren que los campeones del mundo vengan a jugar a Argentina? ¿Para decir que nos ayudan y que el fútbol está manchado?”. Concluyó con la frase: “El fútbol no está manchado, ahora somos todos iguales y eso molesta”.

Además retrucó asegurando que el gol anulado a Alejo Véliz para el Canalla estuvo mal sancionado por el VAR. “Si querés justificar los errores del árbitro ayer diciendo estas pavadas del interior...”

Luego fue el turno de Rodolfo D´Onofrio, ex presidente de River, que se lamentó por el arbitraje de Herrera y advirtió que el Millonario tendrá que “estar con la guardia alta” en las semifinales ante el Canalla.

“Nos sentimos robados. Fue vergonzoso. El fútbol argentino está roto. Hay que empezar a reconstruirlo”

Diego Milito presidente de Racing

Esta no es la primera polémica en la que se ve involucrado Rosario Central, ya que el año pasado quedó en la mira de todos luego de que la AFA inventara el título de Campeón de Liga por haber finalizado primero en la tabla anual.

“Después de lo que vi en el partido en Rosario, más que nunca la guardia alta para el sábado contra Rosario Central. ¡Es increíble!”, fue el posteo que compartió en la red social X (ex Twitter) el ex mandatario de la entidad Millonaria.

Después de las declaraciones de Milito y D´Onofrio, el defensor de Central Juan Cruz Komar salió con los tapones de punta con historias en Instagram contra Racing y River.

Primero recordó un partido correspondiente a la decimoctava fecha del Torneo Transición 2014 en el que Racing abrió el marcador ante Rosario Central con un gol en offside de Gastón Díaz (finalmente, la Academia goleó 3-0 a los rosarinos con otros dos tantos de Milito) y se cuestionó: “¿Cuando salieron campeón (SIC) con este gol no estaba roto el fútbol?”.

Luego apuntó contra River por el penal no cobrado de Javier Pinola contra Independiente en la Copa Libertadores 2018 y otra jugada de cuando el Millonario estaba en la Primera B Nacional. “No sigo, pero es para hacer una película más larga que toda la saga de Harry Potter con lo que han robado toda la vida”, cerró el defensor.

Además el vicepresidente de Racing, Hernán Lacunza, publicó un contundente mensaje en sus redes sociales: “Competencia rota”.

El posteo de Lacunza va de la mano con las declaraciones del presidente de Racing, Diego Milito, quien aseguró que se sintieron “robados” por la actuación del árbitro Darío Herrera, que echó de manera injusta al delantero Adrián “Maravilla” Martínez y al defensor Marco Di Césare.

En su publicación, Lacunza cuestiona el formato del fútbol argentino por la cantidad de torneos que tiene al asegurar que hay una inflación de títulos: “7 campeones por año. Como la inflación por emisión de pesos, cada vez valen menos”.

“Muchos de los que quieren ‘cambiar el fútbol’ y se quejan no pueden ni dirigir su club”.

Ángel Di María, Su palo a Diego Milito

 

Además, adviertió que no se debe confundir emoción con azar: “Los dos campeones semestrales de 2025 fueron 15 y 22 en la tabla general anual” y subrayó que “con menos mérito y más azar, hacer las cosas bien importa menos”.

Uno de los puntos fundamentales es el cuarto, donde apunta directamente contra Rosario Central al recordar que se le “otorgó un título ex-post”. Esto se debe a la vergonzosa decisión que tomó la AFA de decretarlo como Campeón de Liga por finalizar primero en la tabla anual.

Por su parte, el director técnico del Canalla Jorge Almirón salió al cruce de las quejas de la dirigencia de Avellaneda. “No sé qué partido vio Milito. Yo vi doble amonestación y la expulsión fue expulsión. Algo tiene que decir, nosotros ganamos bien en la cancha”, sentenció en rueda de prensa.

El Tribunal de Disciplina de la AFA puso bajo estricta observación a Diego Milito tras sus declaraciones públicas sobre un fútbol argentino “roto” y “robado”. El presidente de Racing se expone ahora a una suspensión de hasta seis meses para ejercer su cargo, tal como le sucedió a Juan Sebastián Verón una vez que su club decidiera darle la espalda a Rosario Central luego del título entregado en Puerto Madero.

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