La morosidad se estabilizaría en el país, aunque en niveles superiores a los históricos
Edición Impresa | 16 de Mayo de 2026 | 01:38
Leandro Gabin
eleconomista.com.ar
“El sistema bancario argentino está en proceso de adaptación a un nuevo entorno económico con la reciente expansión crediticia que presenta oportunidades, pero requiere una prudente gestión de riesgos, niveles de capital adecuados y operaciones eficientes. La calidad de activos aún representa un factor de riesgo importante, particularmente en el segmento de crédito a las familias, debido al menor poder adquisitivo y a las altas tasas de interés”. El comentario fue de Standard and Poor’s (S&P), una de las calificadoras de riesgo más importantes del mundo sobre la salud de los bancos, hoy más comprometidos por el incremento de la morosidad.
Para S&P, la rentabilidad de los bancos está presionada por el deterioro de la calidad de activos y las condiciones macroeconómicas, pero espera que mejore gradualmente en 2026 con estrategias efectivas para gestionar costos y la exposición al crédito. “Proyectamos un crecimiento moderado y más selectivo en el otorgamiento de crédito al segmento corporativo en 2026, más enfocado en la gestión de riesgos y diversificación de la cartera”, advierten.
La agencia sostiene que la calidad de los activos “es el principal factor de riesgo para el sistema bancario argentino y representa una limitante de crecimiento en el mediano plazo”. En los últimos años, los indicadores de cartera vencida se han deteriorado, especialmente en el segmento de crédito a los hogares.
“Este deterioro se atribuye a la expansión del crédito hacia clientes con menor historial crediticio, la disminución del poder adquisitivo y las altas tasas de interés. El nuevo entorno macroeconómico —caracterizado por menores ajustes salariales nominales y la desaparición del efecto de licuación de los pasivos debido a la inflación elevada— ha presionado de forma marcada la calidad de los activos”, explica S&P.
“Esperamos que las entidades orienten su expansión principalmente hacia el segmento corporativo”
Así, afirma la agencia, “la morosidad en las carteras ha dejado de ser un riesgo latente para convertirse en una realidad para el sistema”, principalmente luego de que los bancos reorientaron su modelo de negocio desde la inversión en títulos públicos hacia una mayor exposición crediticia. Este cambio estructural se refleja principalmente en una mayor morosidad en la cartera de consumo, préstamos personales y tarjetas de crédito, segmentos más sensibles a los ciclos económicos.
Para el segundo semestre de 2026, S&P espera que la morosidad se estabilice aunque en niveles superiores a los históricos. “La evolución de estos indicadores aún dependerá de la inflación y de la estabilidad macroeconómica general”, advierten.
MITIGACIÓN DE RIESGOS
Para hacer frente al deterioro de la calidad crediticia, los bancos han comenzado a reforzar sus estrategias de mitigación de riesgos. Entre las principales medidas para mitigar el riesgo se destacan el endurecimiento de las políticas de originación, mayores requisitos para acceder al crédito y programas de refinanciación a tasas más bajas, con el objetivo de preservar la calidad de la cartera y contener el crecimiento de la cartera irregular.
“No obstante, el entorno económico seguirá siendo un factor relevante para la evolución de la morosidad”, apunta la agencia.
Para 2026, proyecta un crecimiento del crédito más moderado y selectivo, con mayor énfasis en la gestión del riesgo y en la diversificación de la cartera. “Esperamos que las entidades orienten su expansión principalmente hacia el segmento corporativo, que presenta un perfil de riesgo relativamente menor y mayores oportunidades de crecimiento sostenible, particularmente en los sectores energético, agrícola y minero”, sostiene.
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