Ceferino Reato: “La Argentina premia a los liderazgos que dividen”

El escritor reconstruye la trama política detrás de los indultos de Carlos Menem a militares y guerrilleros. Una reflexión del pasado que no quita los ojos del presente

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Julio de 1989. La inflación se descontrola, los saqueos atraviesan distintas ciudades del país y Raúl Alfonsín entrega el mando cinco meses antes de lo previsto. En medio de ese escenario, Carlos Menem asume la presidencia con una promesa de estabilidad y pacificación. Poco tiempo después impulsa una de las decisiones más polémicas de la democracia reciente: los indultos a militares y dirigentes guerrilleros vinculados a la violencia política de los años 70.

Sobre ese episodio gira “Pax Menemista. Historia secreta de los indultos a militares y montoneros en el país del odio”, el nuevo libro de Ceferino Reato. Pero el autor insiste en que no se trata solamente de una reconstrucción histórica. “Yo siempre estoy pensando en el presente”, dijo en una entrevista en el estudio en EL DIA. Y en esa frase aparece el verdadero eje de su trabajo: utilizar el pasado para interpretar la Argentina actual.

Sobre la obra

“El libro es el intento de un sector de la política, concretamente de Menem, de terminar con la violencia de los 70 a partir del indulto, del perdón presidencial a militares y guerrilleros”, explicó. Según Reato, el proyecto menemista surgió en un contexto excepcional: un país exhausto económica y socialmente, pero también agotado de décadas de enfrentamientos políticos.

La investigación, publicada a principios de 2026, pone el foco en una revelación que el autor considera central: la iniciativa de los indultos no nació en las Fuerzas Armadas sino en sectores vinculados a Montoneros. “Yo también pensaba que había sido una idea de los militares”, reconoció y agregó “pero no. Los militares querían una amnistía, querían ser liberados reivindicando que habían salvado a la patria del comunismo. En cambio, los ex montoneros impulsan la idea del indulto general”.

Según reconstruye Reato, esos sectores del peronismo revolucionario llegaron a la conclusión de que la violencia política había sido una “guerra civil intermitente” y que debía cerrarse a través de una salida política y no judicial. “No había arrepentimiento de nadie”, señaló y dijo: “Pero todos querían estar libres”.

Menem y el contexto

El ex mandatario de La Rioja, sostuvo el periodista, encontró en esa propuesta una oportunidad para desplegar una idea más amplia de reconciliación nacional. “Él se pensaba como un gran solucionador de antinomias”, expresó. Y enumera algunos de los gestos simbólicos de aquella etapa: la repatriación de los restos de Juan Manuel de Rosas, el acercamiento con el almirante Isaac Rojas y los intentos por cerrar la histórica división entre peronismo y antiperonismo.

La sociedad, mientras tanto, rechazaba masivamente los indultos. Reato sostiene que cerca del 70 por ciento de la población estaba en contra de la medida. Aun así, Menem logró sostener altos niveles de popularidad. “Eso es lo llamativo”, analizó. “La economía estaba muy mal, había pobreza, inflación, crisis, pero no había enfrente una alternativa que generara expectativas. La gente no se suicida políticamente”, añadió.

El presente

Reato trazó paralelos entre el menemismo y el gobierno de Javier Milei, aunque marca diferencias importantes entre ambos liderazgos. “Menem era un seductor, un conciliador. Milei está montado sobre el odio”, afirmó y sumó: “Divide entre la Argentina del bien y la del mal. Y no hay grieta más profunda que la moral”.

Para el autor, la lógica de la confrontación se transformó en un rasgo persistente de la política argentina. “La Argentina premia a los liderazgos que dividen”, resumió. Y agrega que esa dinámica no comenzó con Milei ni con el kirchnerismo, aunque ambos espacios la hayan profundizado. “Han sido muy pocos los liderazgos conciliadores en nuestra historia. Y casi todos fracasaron”, manifestó.

En ese sentido, el subtítulo del libro -“el país del odio”- no aparece como una provocación editorial sino como una tesis política. “Hoy seguimos siendo el país del odio”, asegura. “Ese tipo de liderazgos funcionan muy bien cuando hay que impugnar algo, como pasó con la casta o con la crisis del 2001. Pero son liderazgos que necesitan resultados rápidos porque, si no, el mismo odio que generan puede volverse en contra.”

A lo largo de la conversación, el escritor volvió varias veces sobre una idea: la dirigencia argentina desperdicia energía en enfrentamientos permanentes mientras posterga discusiones estratégicas. Y menciona ejemplos como Brasil e Italia para explicar cómo ciertos consensos de largo plazo permitieron procesos de desarrollo económico más estables.

“Hoy Argentina tiene la oportunidad de desarrollar sectores que generan dólares, como la minería, la energía o el campo”, planteó. “La discusión debería ser cómo hacer para que ese crecimiento llegue a toda la sociedad. Pero seguimos atrapados en la lógica amigo-enemigo”, añadió.

Hacia el final, Reato retoma el concepto que da nombre al libro. La “Pax Menemista” remite deliberadamente a la Pax Romana: aquel período de estabilidad que siguió a las guerras civiles del Imperio Romano. “Los pueblos gastan muchísima energía peleándose entre sí”, reflexionó y aseveró: “Y esa energía podría destinarse a construir algo más productivo.”

Aunque pensó este libro como un posible cierre de su serie de investigaciones sobre los años 70, admite que probablemente vuelva sobre el tema. “Todavía hay mucho para discutir. Sigue siendo un período muy presente en la política argentina”, concluyó.

 

PAX MENEMISTA

Ceferino Reato

Editorial: Sudamericana

Páginas: 378

Precio: $40.499

 

 

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