El cierre de la semana fue muy complejo para el mundo y no tanto para la Argentina

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Luis Varela

Un día después de la cumbre entre Xi y Trump en Beijing, sin que el Presidente de EE.UU. le pudiera arrancar a China un apoyo para liberar el estrecho de Ormuz, pero con el primer mandatario chino trabándole todo a la Casa Blanca si no se le permite incorporar Taiwán, los mercados del mundo, sin excepción, tuvieron un verdadero viernes rojo.

Con Irán manteniendo Ormuz cerrado, el petróleo volvió a escalar casi 4%. Esto acrecienta la preocupación mundial de peligro de inflación y estancamiento, con el agravante de que están dadas las condiciones para que en los mercados grandes haya tasas de interés altas durante más tiempo. Y con eso, en el primer día con Kevin Warsh al mando de la Fed en reemplazo de Jerome Powell, hubo un gran impacto en todos los commodities, no solo en el crudo.

Se dio una fuerte baja en los metales, tanto preciosos como básicos. La onza de plata acusó un derrumbe de casi 10% y los metales básicos retrocedieron 2,5% desde máximos porque -con crédito más caro y estancamiento- se espera menos demanda de insumos de las industrias. Y lo particular de esta rueda fue que, además de todo lo mencionado hasta ahora, también acusaron una fuerte baja tanto los granos como las criptomonedas: todo es arrastrado por tasas de interés que se llevarán todo.

EL MERCADO CAMBIARIO

Con este contexto, el gran ganador del día fue el dólar, que subió contra todas las monedas del mundo, sobre todo en América latina (Brasil, Chile y México). Pero lo particular del viernes fue que el mercado cambiario argentino estuvo bastante tranquilo, con el dólar flotando: blue en baja, oficiales mixtos y financieros en alza. Con un Banco Central (BCRA) que sigue comprando dólares, pero que pierde reservas esencialmente por la baja que está anotando el oro, como le está pasando a casi todos los bancos centrales del mundo.

ÍNDICES DE INFLACIÓN

La gran cuestión es que los índices de inflación de casi todos los países están marcando máximos de varios años. EE.UU. acaba de tener en abril una inflación minorista del 3,8% y mayorista del 6%, esencialmente impulsada por el salto del petróleo (y por los aranceles de Trump). Y el gran tema es que, con esta inflación, todos los bonos públicos y privados internacionales, que en general pagan tasas a vencimiento que van del 4% al 8% ya no sirven como buen refugio, por lo que hubo una fuerte baja para casi todos los bonos del mundo, tanto estatales como privados.

EL ANUNCIO DE YPF

Mientras, el titular de YPF, Horacio Marín, formalizó una adhesión de YPF a un mega Rigi por un valor de US$ 25.000 M para exportar petróleo desde Punta Colorada en Río Negro y gas para el mercado interno, con la intención de sumar 6.000 empleos en los próximos cinco años.

Con todas estas circunstancias en el medio, con memes de todo tipo mofándose de Trump por el escaso resultado que consiguió en China, la llegada de Kevin Warsh a la Fed se encontró con un día muy complejo. Hubo una fuerte suba de las tasas largas de EE.UU.: se pagó 3,8% anual a 1 año de plazo, 4,3% anual a 5 años, 4,6% anual a 10 años y 5,1% anual a 30 años. En tanto que, con esa renta, en el exterior el dólar subió contra todo: aumentó 1,6% en Brasil y Chile, 0,7% en México, 0,6% contra la libra, 0,4% contra el euro, el franco suizo y el yuan y 0,3% contra el yen.

LAS COTIZACIONES EN ARGENTINA

En la Argentina, a pesar de seguir con reservas netas negativas, el dólar flota: el blue bajó, los financieros subieron y los oficiales estuvieron mixtos. Con el dólar oficial a $1.418,57, el BCRA compró US$ 65 M en el mercado local, pero al final del día por la baja del oro la autoridad monetaria perdió reservas por US$ 170 M. Y, con eso, el dólar oficial subió $ 4,50 hasta $ 1418,57, el dólar blue bajó $ 5 hasta $ 1415, el Senebi subió $ 2,74 hasta $ 1426,71, el MEP subió $ 8,54 hasta $ 1428,66 y el contado con liqui subió $ 9,41 hasta $ 1488,57. Por lo que la brecha entre el oficial y el blue fue negativa del 1% y la brecha entre el CCL y el mayorista fue del 7%.

Esta circunstancia se concretó con un mínimo repunte para la tasa de los plazos fijos, ya que los bancos buscan evitar que los inversores sigan en el carry, y no se desate una corrida hacia el dólar: así, por plata chica se siguió pagando 19,9% anual (15% en bancos grandes y 24% en bancos chicos), pero por plata grande subió de 25 a 25,3% anual. En tanto que los títulos públicos argentinos, con más volumen, ni enamoran ni generan huida: en promedio los bonos subieron 0,1% en pesos, pero el riesgo país subió en 16 unidades hasta 538 puntos básicos.

LOS PAPELES PRIVADOS

En papeles privados, con la sensación de que la suba interminable de los papeles tecnológicos se puede encontrar con otra realidad muy pronto, hubo una rueda en rojo en la Bolsa de Nueva York, ya que el Dow bajó 1,1%, el S&P cedió 1,2% y el Nasdaq cayó 1,5%. En tanto que la Bolsa de San Pablo bajó 0,6% y la Bolsa de México perdió 1,8%.

Y al mercado bursátil local tampoco le fue bien: tuvo el menor volumen operado de las últimas semanas. Con apenas $ 46.964 M operados en acciones y $ 262.492 M operados en cedears, la Bolsa de Buenos Aires bajó 1,5%. Mientras que las ADR argentinas que se transan en NY acusaron una baja en bloque del 2 al 4% para Telecom, Supervielle, Edenor, Mercado Libre, Bioceres, BBVA, Loma Negra, Central Puerto y Galicia, cuando varios papeles importantes de Wall Street anotaron bajas que fueron del 5 al 9%.

En commodities, finalmente, hubo una suba del 3,8% para el petróleo. Se anotó una gran caída para los metales preciosos, sobre todo para la onza de plata. Los metales básicos también estuvieron para abajo. En Chicago, el trigo se hundió, con pérdidas consistentes para el maíz y la soja. En Rosario, en cambio, la soja subió (los productores la están usando como caja de seguridad en los silos bolsa, esperando dólar más alto o retenciones más bajas), pero hubo un fuerte retroceso del maíz.

 

 

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