Revés para Sánchez en las elecciones de Andalucía

El PP ganó en la región más poblada de España, pero sin mayoría absoluta; el PSOE volvió a caer y profundiza su crisis

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La derecha volvió a imponerse en las elecciones regionales de Andalucía, pero el resultado dejó un sabor agridulce para el gobernante Partido Popular (PP) y supuso un nuevo golpe político para el jefe del Gobierno español, Pedro Sánchez, cuyo espacio volvió a retroceder en una de las regiones más importantes del país.

El presidente andaluz, Juanma Moreno, logró una nueva victoria para el PP, aunque perdió la mayoría absoluta que había conseguido en 2022. Los conservadores obtuvieron 53 de los 109 diputados del Parlamento regional, dos menos de los necesarios para gobernar sin apoyos. Hace cuatro años habían alcanzado 58 escaños.

El resultado obliga ahora al PP a negociar con la formación de extrema derecha de Manuel Gavira, cuyo partido Vox ganó un diputado y llegó a 15 representantes. Entre ambas fuerzas suman 68 bancas, una amplia mayoría parlamentaria que garantiza la continuidad de la derecha en el poder andaluz.

Tras conocerse los resultados, Gavira anticipó que exigirá cambios en las políticas regionales, especialmente en inmigración, seguridad y apoyo al sector agropecuario. Vox ya gobierna junto al PP en otras regiones españolas tras las elecciones celebradas este año.

Pero la principal lectura política de los comicios estuvo puesta en el nuevo retroceso del Partido Socialista Obrero Español (PSOE). La candidata socialista, María Jesús Montero, una de las figuras más cercanas a Sánchez y número dos del partido a nivel nacional, no logró mejorar los resultados de 2022 y perdió dos escaños, bajando de 30 a 28 diputados.

La derrota tiene un fuerte impacto simbólico porque Andalucía fue durante 36 años un bastión histórico del socialismo español, hasta que en 2018 el PP consiguió arrebatarle el gobierno regional gracias a acuerdos con otras fuerzas de derecha.

El escenario se complica aún más para Sánchez porque el PSOE viene acumulando malos resultados en distintos territorios. El PP ya ganó este año en regiones como Aragón, Extremadura y Castilla y León, aunque también sin mayoría absoluta y dependiendo de pactos con Vox.

Otro dato destacado de la elección fue el crecimiento de la izquierda alternativa. La coalición Adelante Andalucía pasó de dos a ocho diputados y algunos analistas consideran que ese avance terminó perjudicando indirectamente al PP al redistribuir el reparto de escaños.

La campaña estuvo marcada por un clima de fuerte polarización. Además de temas regionales, dominaron el debate cuestiones nacionales como la inmigración irregular, la seguridad, el narcotráfico y la crisis de los servicios públicos.

Con estos resultados, la oposición conservadora buscará aumentar la presión sobre Sánchez para que adelante las elecciones generales previstas para 2027.

Sin embargo, el presidente español insiste en completar la legislatura pese a la fragilidad parlamentaria de su gobierno y a la creciente presión política.

 

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