Un informe sobre las escuelas que cada vez enseñan menos

Edición Impresa

Un detallado informe sobre la crisis que sufre el sistema educativo en nuestro país y que se replica en escuelas de la Región, publicado ayer en este diario -sustentado en datos objetivos y en el testimonio de especialistas- reflejó la incidencia negativa de varios factores entre los que se mencionaron como decisivos a la llamada distracción digital en los alumnos, el crecimiento del ausentismo y, como consecuencia, un comprobado deterioro del aprendizaje.

La diversa información reseñada converge en dos conclusiones alarmantes. La primera de ellas habla de que, con niveles de aprendizaje muy dispares entre los alumnos, el docente se ve obligado a adaptar en forma constante su práctica, lo que incrementa la carga laboral y reduce la profundidad de los contenidos.

La segunda consecuencia se relaciona con la creciente pérdida de autoridad pedagógica del docente, que se ve acompañada por condiciones laborales adversas, al punto de que la Argentina se ubica entre los países con menor valoración social de la profesión docente, lo que impacta en la motivación y en la calidad del sistema.

El trabajo agregó que en cuanto a les escuelas primarias y secundarias bonaerenses -pero ello adquiere particular intensidad en las del el Gran La Plata- los docentes intentan explicar contenidos básicos mientras varios alumnos miran la pantalla del celular, otros que no logran seguir el ritmo porque arrastran vacíos de años anteriores y, además, aparecen bancos vacíos que evidencian ausencias cada vez más frecuentes. La suma de estas situaciones configura una radiografía muy preocupante del sistema educativo argentino entre 2023 y abril de 2026.

En paralelo, la Provincia implementó una reforma estructural del régimen académico. Bajo el principio de que “no se repite más”, se eliminó la repitencia tradicional y se avanzó hacia un sistema de acreditación por materias, con instancias de intensificación.

Matemática aparece como el punto más crítico. El Operativo Aprender 2024 indica que apenas el 14,2% de los estudiantes de los últimos años de secundaria alcanza niveles satisfactorios, mientras que más de la mitad se ubica por debajo del nivel básico. Lengua presenta mejores resultados, pero también evidencia dificultades en comprensión de textos complejos.

A esto se suma la competencia con el entorno digital, la pérdida de autoridad pedagógica y las condiciones laborales adversas.

La totalidad del informe publicado en la víspera causa inquietud, en un contexto que últimamente se vio agravado por un brote de violencia escolar injustificable en un área como la escolar.

Tanto la clase dirigente como la sociedad en pleno del país debieran poner el foco en estos condicionamientos tan negativos para instruir y educar a las más jóvenes generaciones, en un mundo cada día más preparado y competitivo.

Son muchas y muy complejas las dificultades que enfrenta desde hace años la enseñanza pública. En ediciones anteriores un conocido columnista de un diario metropolitano, al ser entrevistado por este diario, mencionó la fórmula para empezar a salir la crisis ofrecida por el académico y educador argentino Jaime Etcheverry: “Hay que volver a la humilde y paciente tarea de enseñar y reconocerle a los más jóvenes el derecho a ser exigidos”. Tiempo antes, también había afirmado que “la escuela que no enseña es incapaz de formar para el pensamiento crítico”.

 

Las noticias locales nunca fueron tan importantes
SUSCRIBITE