Una banda de cinco encapuchados actuó a plena luz del día en Gonnet

En 16 entre 494 y 495, los delincuentes obtuvieron un millonario botín en efectivo. Además se apoderaron de una camioneta. Hay temor

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La postal se repite en distintos barrios de la Zona Norte de La Plata: alambrados electrificados, cámaras en cada esquina, portones reforzados y vecinos organizados en grupos de WhatsApp que no duermen. En Manuel B. Gonnet, City Bell y Villa Castells, la sensación de vulnerabilidad dejó de ser una percepción para convertirse en una rutina que obliga a tomar medidas cada vez más extremas para evitar robos. Sin embargo, nadie está a salvo de la inseguridad.

El último episodio que sacudió a la comunidad ocurrió ayer al mediodía en una zona -entre la República de los Niños y La Plata R. C.- que hasta hace algunos años era considerada tranquila. Fue en 16 entre 494 y 495, donde en el interior de una vivienda una mujer de 60 años fue brutalmente asaltada por una banda de cinco delincuentes armados, que actuaron con violencia y precisión.

Según fuentes del caso, el hecho se conoció alrededor de las 12.10, cuando personal del Comando de Patrulla La Plata Norte fue alertado por el 911 sobre un robo consumado, con una víctima herida dentro de su casa.

Al llegar, los efectivos se encontraron con un escenario inquietante: una cuadra de casas sólidas, con muros altos, pinches en los frentes y sistemas de seguridad visibles, en una zona urbana con buena iluminación y tránsito moderado.

La primera señal de alarma la dio un vecino, de 49 años, quien al llegar a su domicilio notó que el perro de la mujer estaba suelto en la calle. Al intentar contactarla para que lo encerrara, la víctima le respondió que estaba en el suelo y no se podía mover. De inmediato, hubo varios llamados a la central de emergencias y alguno de los más osados decidió no perder tiempo, saltar el portón de acceso e ir a auxiliar a la víctima.

Así logró acceder al interior del domicilio a través de la ventana que conectaba con un patio.

La vecina estaba exactamente como lo describió: tendida en el piso y con signos evidentes de haber sido golpeada. Aparte su casa estaba completamente revuelta.

Minutos después, ya con la Policía en el lugar, la mujer pudo relatar lo ocurrido: cinco hombres vestidos de negro, encapuchados, con guantes y armados irrumpieron en su casa. La redujeron, la golpearon en la cabeza con la culata de un arma y la amenazaron mientras recorrían cada ambiente. Se llevaron entre seis y ocho millones de pesos en efectivo y escaparon en una camioneta Honda CR-V gris.

Por prevención, una ambulancia del SAME trasladó a la mujer al hospital San Roque de Gonnet, donde recibió atención por las lesiones en el cuero cabelludo. En tanto, personal de Policía Científica trabajó en la escena en busca de rastros que permitan identificar a los autores.

El hecho no es aislado. Vecinos de la zona aseguran que los robos bajo esta modalidad -bandas organizadas, armadas y con información previa- vienen en aumento. “Ya no alcanza con tener rejas o alarma. Hay casas con cercos electrificados, cámaras por todos lados y aún así se animan igual”, contó un frentista de la cuadra, que prefirió no dar su nombre.

En ese contexto, comenzaron a proliferar medidas de autoprotección que, en otro momento, hubieran parecido exageradas: alambrados con corriente, sensores de movimiento conectados a celulares, sirenas comunitarias y hasta recorridas vecinales informales. El miedo, dicen, cambió la forma de vivir.

“Te acostumbrás a mirar todo el tiempo por la cámara, a no abrirle a nadie, a desconfiar incluso de movimientos raros en la cuadra. No es vida, pero es lo que hay”, resumió otra vecina.

 

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