Campeón de campeones
Luis Gigena alcanzó un nuevo galardón en fisicoculturismo
| 8 de Enero de 2002 | 00:00
Por ALEJANDRO APRAIZ
En una de sus mejores performances desde que comenzó a competir en la disciplina fisicoculturismo, Luis Gigena se alzó con los máximos honores en el Campeonato de Campeones 2001. Que se desarrolló en el Teatro Peyró, en la ciudad de Buenos Aires.
Frente a los nueve exponentes más representativos de nuestro país (para intervenir en esta prueba deben ser campeones argentinos), el platense hizo gala de lo mejor de su repertorio. Y 'sedujo' al gran jurado, que siguió con atención las distintas instancias de la competencia.
"Fue una experiencia muy linda para mí. Siempre, desde que empecé con esto, soñé con ganar un campeonato frente a los mejores fisicoculturistas de la Argentina. Y se me dio. Trabajé mucho para lograr este título, y quedó demostrado que pese a que soy no vidente, puedo alcanzar metas importantes", expresó Gigena en diálogo con este diario.
Indudablemente, su condición potencia aún más cualquiera de sus logros, porque en la especialidad que él practica, no basta con entrenar 'a los ojos' de quienes pueden verlo. Sino que hace falta juntar coraje, motivación e ingenio para poder subir a un escenario, desfilar y exhibir, lo más contundentemente posible un cuerpo, sin poder utilizar la vista para simplificar cada etapa de una presentación.
Lo cierto es que el platense, a esta altura, se siente muy cómodo en cada una de sus actuaciones. Y hay que seguirlo con detenimiento, para notar que no puede ver.
"Para mí fue un reto comenzar a practicar el fisicoculturismo. De chico era retraído, tímido y me sirvió mucho para soltarme y crecer también como persona. Es obvio que al principio las cosas no fueron simples, porque todo me costaba más que a los demás. Pero siempre le di para adelante, nunca bajé los brazos. Y con el paso del tiempo fueron apareciendo los resultados", recordó el flamante campeón.
Es otra persona
Actualmente, Luis Gigena es Campeón Argentino de WABBA -en la categoría más de 1,80 metros- y posee a la vez el título de CBA -en la modalidad más de 100 kilogramos-. Galardones que, sumados al que acaba de conseguir, marcan el pico más alto de su carrera deportiva.
Aunque es difícil de creer, desde que arrancó con el fisicoculturismo en 1995 hasta hoy, el platense se transformó en otra persona. No sólo en lo humano, sino precisamente en lo físico. Basta con hacer notar que en sus inicios pesaba 72 kilogramos, y actualmente, en la plenitud de su musculatura, supera escasamente los 100.
"Cada vez que pienso en eso parece difícil de creer. Pero es una realidad. Uno trabaja, se esfuerza y cuando quiere acordar las cosas llegan. Me siento muy bien por los títulos que he conseguido y especialmente con mi cuerpo, porque no sólo he crecido en tamaño, sino que mi cuerpo está mucho más pulido que en años anteriores", aseguró Gigena.
Con la gloria a cuestas, el platense sueña con nuevos desafíos, que exceden los límites de las fronteras argentinas.
"Sé que logré cosas muy importantes, pero todavía tengo mucho más para dar. Este año quiero estar en el mundial que se va a desarrollar en Inglaterra, que sería algo muy valioso para mí. Pero además tengo ganas de estar en un torneo muy importante que se va a realizar en las Islas Canarias, en España, y en el Sudamericano de fisicoculturismo. Estos tres certámenes son muy exigentes y quiero estar ahí para probarme", concluyó Gigena.
En una de sus mejores performances desde que comenzó a competir en la disciplina fisicoculturismo, Luis Gigena se alzó con los máximos honores en el Campeonato de Campeones 2001. Que se desarrolló en el Teatro Peyró, en la ciudad de Buenos Aires.
Frente a los nueve exponentes más representativos de nuestro país (para intervenir en esta prueba deben ser campeones argentinos), el platense hizo gala de lo mejor de su repertorio. Y 'sedujo' al gran jurado, que siguió con atención las distintas instancias de la competencia.
"Fue una experiencia muy linda para mí. Siempre, desde que empecé con esto, soñé con ganar un campeonato frente a los mejores fisicoculturistas de la Argentina. Y se me dio. Trabajé mucho para lograr este título, y quedó demostrado que pese a que soy no vidente, puedo alcanzar metas importantes", expresó Gigena en diálogo con este diario.
Indudablemente, su condición potencia aún más cualquiera de sus logros, porque en la especialidad que él practica, no basta con entrenar 'a los ojos' de quienes pueden verlo. Sino que hace falta juntar coraje, motivación e ingenio para poder subir a un escenario, desfilar y exhibir, lo más contundentemente posible un cuerpo, sin poder utilizar la vista para simplificar cada etapa de una presentación.
Lo cierto es que el platense, a esta altura, se siente muy cómodo en cada una de sus actuaciones. Y hay que seguirlo con detenimiento, para notar que no puede ver.
"Para mí fue un reto comenzar a practicar el fisicoculturismo. De chico era retraído, tímido y me sirvió mucho para soltarme y crecer también como persona. Es obvio que al principio las cosas no fueron simples, porque todo me costaba más que a los demás. Pero siempre le di para adelante, nunca bajé los brazos. Y con el paso del tiempo fueron apareciendo los resultados", recordó el flamante campeón.
Es otra persona
Actualmente, Luis Gigena es Campeón Argentino de WABBA -en la categoría más de 1,80 metros- y posee a la vez el título de CBA -en la modalidad más de 100 kilogramos-. Galardones que, sumados al que acaba de conseguir, marcan el pico más alto de su carrera deportiva.
Aunque es difícil de creer, desde que arrancó con el fisicoculturismo en 1995 hasta hoy, el platense se transformó en otra persona. No sólo en lo humano, sino precisamente en lo físico. Basta con hacer notar que en sus inicios pesaba 72 kilogramos, y actualmente, en la plenitud de su musculatura, supera escasamente los 100.
"Cada vez que pienso en eso parece difícil de creer. Pero es una realidad. Uno trabaja, se esfuerza y cuando quiere acordar las cosas llegan. Me siento muy bien por los títulos que he conseguido y especialmente con mi cuerpo, porque no sólo he crecido en tamaño, sino que mi cuerpo está mucho más pulido que en años anteriores", aseguró Gigena.
Con la gloria a cuestas, el platense sueña con nuevos desafíos, que exceden los límites de las fronteras argentinas.
"Sé que logré cosas muy importantes, pero todavía tengo mucho más para dar. Este año quiero estar en el mundial que se va a desarrollar en Inglaterra, que sería algo muy valioso para mí. Pero además tengo ganas de estar en un torneo muy importante que se va a realizar en las Islas Canarias, en España, y en el Sudamericano de fisicoculturismo. Estos tres certámenes son muy exigentes y quiero estar ahí para probarme", concluyó Gigena.
Las noticias locales nunca fueron tan importantes
SUSCRIBITE