La toxocariasis amenaza a los chicos en las plazas
La enfermedad puede llegar a causar ceguera. En La Plata hay más de cien casos por año
| 2 de Agosto de 2005 | 00:00
Solamente en el servicio de Oftalmología del Hospital de Niños Sor María Ludovica, según se informó en el nosocomio, se detectan entre uno y dos casos por semana de toxocariasis ocular, una enfermedad que se contrae cuando una persona entra en contacto con excrementos animales, generalmente en plazas y parques de nuestra ciudad.
En el mejor de los casos y siempre que sea diagnosticada a tiempo, la toxocariasis deja secuelas de importancia para la visión, mientras que su identificación tardía causa la ceguera definitiva en el ojo afectado.
La cifra de niños y adultos platenses afectados por la toxocariasis ocular es "muy preocupante", según de indicó en el Hospital de Niños, porque "no se conocen los datos con respecto a la detección de casos a nivel privado, y porque en muchos casos, gente de pocos recursos no tiene el dinero para viajar en colectivo a hacer atender a sus hijos. Pero de todos modos, los números que manejamos (en el Sor María Ludovica) causan mucha preocupación".
La grave patología ocular es causada por la toxocara, pero otros agentes infecciosos cono la ancylostoma, trichuris, dipylidium, y taenia capillaria, que causan también distintas patologías, están presentes en las excretas sólidas y líquidas de los miles de animales vagabundos y de mascotas que son llevadas por sus dueños a efectuar sus deposiciones a parques y plazas.
Este problema para la salud de los platenses experimenta además un constante agravamiento debido a la proliferación permanente de los animales callejeros. Pero además, ronda el fantasma de un dato ya conocido y que indica, según un relevamiento efectuado por la facultad de Veterinaria platense, que el 80 por ciento de los animales hogareños de nuestra ciudad sufre algún tipo de parasitosis.
DAÑO OCULAR
Como se indicó, en el servicio de Oftalmología del Hospital de Niños se atienden por semana entre 1 y 2 chicos que contrajeron toxocariasis, "presumiblemente", en algún espacio verde de nuestra ciudad al entrar en contacto, ya sea en el césped o en areneros, con restos de deposiciones caninas.
"La toxocariasis es una infección que puede producir ceguera en caso de no darse con el diagnóstico precoz que posibilite no avanzar con la enfermedad, ya que, en una fase tardía, es muy difícil eliminar la bacteria", explicaron fuentes médicas del Niños.
Se agregó que resulta "preocupante la falta de controles y de concientización de los vecinos que tienen mascotas, que pueden llevar a que un chico pueda perder la visión de un ojo por los parásitos de heces de animales en plazas y parques".
Con relación a la sintomatología de la toxocariasis se puntualizó que "no siempre es la misma; la más común es el síndrome del ojo rojo, pero esto puede no darse; a veces los chicos sienten un dolor en el ojo. Otro de los síntomas es el estrabismo (desvío de un ojo) o cuando la pupila queda blanca, pero en estos últimos casos, la situación es irreversible", aunque se aclaró que también "puede cursar asintomáticamente".
"La mayoría de los animales que dejan la toxocara son cachorros", se alertó, al tiempo que se recordó que "en un estudio realizado por la facultad de Veterinaria se determinó que había miles de parásitos de distintas especies, incluida la toxocara, en el césped y areneros de plazas y parques de La Plata".
La toxocariasis también puede afectar a los adultos, tanto más a partir de la costumbre de tomar sol en las plazas con trajes de baño, lo que incrementa la cantidad de superficie de piel que puede tomar contacto directo con los agentes patógenos.
OTRAS ENFERMEDADES
Las plazas de nuestra ciudad se encuentran contaminadas además con otros huevos de parásitos provenientes de excretas animales, tales como la ancylostoma, dipylidium caninum, y trichuris, capaces de infestar personas ocasionando trastornos intestinales como diarrea, constipación y obstrucciones, además de anemias similares a las provocadas por otros agentes patógenos de especificidad humana.
Los huevos de esos parásitos incluso pueden abandonar el intestino e invadir otros órganos como el hígado y los pulmones, ocasionando patologías con sintomatologías clínicas más graves y que genéricamente se denominan síndromes de larva migrans.
Los excrementos de perro suelen presentar además otro parásito unicelular microscópico denominado giardia dudodenalis, que produce diarreas, en algunos casos severas, tanto en los niños como en los adultos.
Particularmente peligrosos para las embarazadas son los excrementos de gatos, debido a que pueden ser portadores del agente causante de la toxoplasmosis, que puede producir abortos espontáneos y malformaciones en los fetos.
También se destacó el serio riesgo que entraña la orina de los perros infectados y que puede ser el vehículo de propagación de leptospirosis una enfermedad que puede llegar incluso a ser mortal. La llamada erupción reptante es una severa afección de la piel que está incluida en el listado de trastornos que puede ocasionar a los humanos el tomar contacto con heces caninas.
En el mejor de los casos y siempre que sea diagnosticada a tiempo, la toxocariasis deja secuelas de importancia para la visión, mientras que su identificación tardía causa la ceguera definitiva en el ojo afectado.
La cifra de niños y adultos platenses afectados por la toxocariasis ocular es "muy preocupante", según de indicó en el Hospital de Niños, porque "no se conocen los datos con respecto a la detección de casos a nivel privado, y porque en muchos casos, gente de pocos recursos no tiene el dinero para viajar en colectivo a hacer atender a sus hijos. Pero de todos modos, los números que manejamos (en el Sor María Ludovica) causan mucha preocupación".
La grave patología ocular es causada por la toxocara, pero otros agentes infecciosos cono la ancylostoma, trichuris, dipylidium, y taenia capillaria, que causan también distintas patologías, están presentes en las excretas sólidas y líquidas de los miles de animales vagabundos y de mascotas que son llevadas por sus dueños a efectuar sus deposiciones a parques y plazas.
Este problema para la salud de los platenses experimenta además un constante agravamiento debido a la proliferación permanente de los animales callejeros. Pero además, ronda el fantasma de un dato ya conocido y que indica, según un relevamiento efectuado por la facultad de Veterinaria platense, que el 80 por ciento de los animales hogareños de nuestra ciudad sufre algún tipo de parasitosis.
DAÑO OCULAR
Como se indicó, en el servicio de Oftalmología del Hospital de Niños se atienden por semana entre 1 y 2 chicos que contrajeron toxocariasis, "presumiblemente", en algún espacio verde de nuestra ciudad al entrar en contacto, ya sea en el césped o en areneros, con restos de deposiciones caninas.
"La toxocariasis es una infección que puede producir ceguera en caso de no darse con el diagnóstico precoz que posibilite no avanzar con la enfermedad, ya que, en una fase tardía, es muy difícil eliminar la bacteria", explicaron fuentes médicas del Niños.
Se agregó que resulta "preocupante la falta de controles y de concientización de los vecinos que tienen mascotas, que pueden llevar a que un chico pueda perder la visión de un ojo por los parásitos de heces de animales en plazas y parques".
Con relación a la sintomatología de la toxocariasis se puntualizó que "no siempre es la misma; la más común es el síndrome del ojo rojo, pero esto puede no darse; a veces los chicos sienten un dolor en el ojo. Otro de los síntomas es el estrabismo (desvío de un ojo) o cuando la pupila queda blanca, pero en estos últimos casos, la situación es irreversible", aunque se aclaró que también "puede cursar asintomáticamente".
"La mayoría de los animales que dejan la toxocara son cachorros", se alertó, al tiempo que se recordó que "en un estudio realizado por la facultad de Veterinaria se determinó que había miles de parásitos de distintas especies, incluida la toxocara, en el césped y areneros de plazas y parques de La Plata".
La toxocariasis también puede afectar a los adultos, tanto más a partir de la costumbre de tomar sol en las plazas con trajes de baño, lo que incrementa la cantidad de superficie de piel que puede tomar contacto directo con los agentes patógenos.
OTRAS ENFERMEDADES
Las plazas de nuestra ciudad se encuentran contaminadas además con otros huevos de parásitos provenientes de excretas animales, tales como la ancylostoma, dipylidium caninum, y trichuris, capaces de infestar personas ocasionando trastornos intestinales como diarrea, constipación y obstrucciones, además de anemias similares a las provocadas por otros agentes patógenos de especificidad humana.
Los huevos de esos parásitos incluso pueden abandonar el intestino e invadir otros órganos como el hígado y los pulmones, ocasionando patologías con sintomatologías clínicas más graves y que genéricamente se denominan síndromes de larva migrans.
Los excrementos de perro suelen presentar además otro parásito unicelular microscópico denominado giardia dudodenalis, que produce diarreas, en algunos casos severas, tanto en los niños como en los adultos.
Particularmente peligrosos para las embarazadas son los excrementos de gatos, debido a que pueden ser portadores del agente causante de la toxoplasmosis, que puede producir abortos espontáneos y malformaciones en los fetos.
También se destacó el serio riesgo que entraña la orina de los perros infectados y que puede ser el vehículo de propagación de leptospirosis una enfermedad que puede llegar incluso a ser mortal. La llamada erupción reptante es una severa afección de la piel que está incluida en el listado de trastornos que puede ocasionar a los humanos el tomar contacto con heces caninas.
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