María Elena Saino

Docente, escritora, periodista, pero por sobre toda las cosas, solidaria y muy inquieta. Algunos rasgos de María Elena Saino, quien falleció recientemente y dejó su huella en distintos ámbitos de la Ciudad.

Había nacido el 10 de septiembre de 1944, en La Plata. Hija de Carlos José Saino y Romilda Swidzinski, vivió una infancia marcada por la literatura que la llevó a elegir la comunicación social como medio de vida.

Realizó los estudios primarios en el colegio Misericordia y la secundaria en la escuela María Auxiliadora, luego estudió Magisterio.

Uno de los colegios donde pasó gran parte de su trabajo como docente fue el Liceo Víctor Mercante, donde dictó la materia Comunicación Social. Allí supo ganar el afecto de alumnos, colegas y autoridades, quienes destacaron su forma de ser, de transmitir los conocimientos.

Sus clases no fueron sólo un espacio de aprendizaje. Los alumnos remarcan que se transformaba en un espacio de enseñanza, contención y refugio para el que lo necesitaba.

También ejerció como periodista. En el ámbito radial fue la primera mujer que ocupó el área informativa de la radio estatal Provincia, y también tuvo un programa propio por el que recibió la mención del premio Santa Clara de Asís.

En el rubro de la escritura, ganó un premio al mejor cuento del concurso Hespérides, recientemente, con una de sus piezas literarias. La escritura fue un oasis para ella, donde desplegaba gran parte de sus pensamientos con una prosa contundente.

La jardinería despertaba una inmensa curiosidad en su tiempo libre. Le encantaba estar al tanto de los cuidados y novedades del rubro. Su lugar en el mundo fue Villa Gesell, donde tenía una casa en la que pasaba las vacaciones o bien se iba varias veces al año y cuidaba su jardín como un gran tesoro.

Su faz solidaria la ejercía junto a su esposo, Jorge Casaza, quien la acompañaba en sus emprendimientos benéficos para instituciones y barrios que clamaban por ayuda para superar difíciles situaciones.

Le encantaba actualizarse permanentemente en materia de tecnología. Estaba al tanto de todos los adelantos para acceder a información, imágenes, música, y tendencias del mundo digital.

El turismo fue otra de sus grandes pasiones. Disfrutaba desde la planificación de las salidas. Curiosa, hiperactiva, siempre se informaba sobre cuestiones estructurales y los más mínimos detalles de los lugares que se transformaban en su destino de descanso. La música y el arte ocuparon un lugar más que relevante en su vida. Disfrutaba a pleno tocar el piano, concurrir a funciones de ópera o asistir a obras de teatro .

En febrero de 1967 se casó con Jorge Casaza, con quien tuvo tres hijos (Silvia, Gabriela y Diego) y cinco nietos (Pantaleón, Macarena, Guadalupe, Camila y Juan Manuel).

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