General Villegas y el temor a ser un "nuevo Epecuén"

Bajo la consigna “Saquen el agua”, los pobladores del partido de General Villegas se movilizarán mañana para exigir obras que permitan el drenaje más rápido de la masa de agua que inunda el distrito y que hace temer que ese partido se convierta en “el segundo Epecuén” de la provincia de Buenos Aires.

En noviembre de 1985, las altas precipitaciones y obras inconclusas en la regulación de canales provocaron que se inundara la villa turística Lago Epecuén, en el suroeste de la provincia de Buenos Aires, donde vivían 1.500 personas y contaba con cerca de 5.000 plazas hoteleras ya que miles de personas se veían atraídas por las propiedades curativas de sus aguas saladas.

Desde hace 15 meses el partido de General Villegas padece inundaciones debido a las intensas lluvias, la falta de obras estructurales y el ingreso de agua proveniente de otras provincias.

Si bien semanas atrás se acordó la apertura de brechas en las rutas 33, 188 y 226 con el fin de colocar alcantarillas para descomprimir la masa de agua que asedia a la ciudad cabecera y las 10 localidades del distrito, el líquido sigue inundando campos, estimándose que la superficie bajo agua ya asciende 500 mil hectáreas de las 725 mil que posee el partido.

Esta mañana, concejales de todos los bloques políticos de General Villegas convocaron a una movilización para mañana a las 13, a la Plaza Central, frente al edificio municipal.

La concejal por la UCR, Cristina Rodríguez, explicó a Télam que “la consigna es clara, queremos que nos saquen el agua, hace 15 meses que el distrito está inundado, el agua debe seguir su curso, no queremos ser un reservorio de agua”.

“Si bien hemos tenido lluvias intensas y es cierto que hay obras que debieron haberse hecho hace 30 años, el gobierno debe tener hoy un Plan B cuando el Plan A no está”, destacó.

Rodríguez afirmó que los cortes que se realizaron en las tres rutas mencionadas ”son insuficientes y la prueba está en que el agua pasa por arriba de las rutas; y hoy las defensas de la ciudad cabecera se mantienen porque tenemos empleados municipales las 24 horas vigilando que no haya filtraciones, pero hay campos en el norte del partido con 2 metros de agua por lo que esos cortes sirvieron para desparramar el agua”.

“Se perdieron cosechas, cerraron tambos de 60 años de antigüedad, se perdió el pasado, el presente y el futuro de muchas familias”, destacó.

Por su parte, el concejal del Movimiento San Martín de General Villegas, Ernesto Segretín, expresó a esta agencia que “General Villegas fue condenado a ser reservorio de aguas y hoy la situación tiene niveles trágicos ya que el 90 por ciento del partido está afectado por el agua y va camino a ser el segundo Epecuén de la provincia de Buenos Aires”.

“Se tomaron medidas tardías, como los cortes de rutas, y hace 30 días en una reunión mantenida en el Senado bonaerense se nos dijo lisa y llanamente que el agua se tiene que ir por evaporación, con lo que se condenaría a Villegas a dos años de no producir”, afirmó.

Segretín destacó que “se necesita agrandar el escurrimiento de las aguas en dos lugares; en la salida del reservorio Los Laureles y agrandar el pasaje de aguas a la ruta 226, a modo de medidas paliativas, independientemente de las obras previstas a largo plazo”.
 

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