Un reporte independiente de Naciones Unidas sobre el crimen del periodista saudita disidente Jamal Khashoggi difundido ayer, concluyó que hay “evidencia creíble” para investigar el posible rol del príncipe heredero saudita, Mohammed bin Salman, y sugirió sanciones sobre los activos personales del monarca. Se cree que el cadáver de Khashoggi fue desmembrado en el consulado saudita en Estambul por agentes sauditas el 2 de octubre de 2018. (AP)
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