Un escándalo de proporciones ocurrió ayer en 513 y 23 bis, a donde fueron policías de la subcomisaría Hernández porque un joven había golpeado a su tío y a su abuela. En la fuga, olvidó un revólver 32. Y un rato después volvió, pero entonces junto a su hermano (ambos de 21 años), para pegarle de nuevo al tío. Fueron detenidos. “Tenían locos al barrio y a la familia”, dijo la policía.
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