La Provincia planteó un “cierre fuerte” sin afectar industria y producción

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Axel Kicillof fue con una postura dura a la reunión con el presidente Alberto Fernández, varios gobernadores y el alcalde porteño Horacio Rodríguez Larreta. No planteó volver a fase 1 como sugirieron algunos de sus ministros, tal el caso de Sergio Berni (Seguridad) y Daniel Gollan (Salud), pero sí reclamó endurecer las restricciones porque si la meseta de contagios actuales sigue alta “va a ser un desastre”, graficó.

Según trascendió anoche, el mandatario bonaerense planteó la necesidad de un cierre fuerte, como se dijo, sin afectar la industria y la producción. “El objetivo es consensuar en base a eso, pero aún no sabemos exactamente que van a proponer desde Nación y ciudad de Buenos Aires”, decían cerca del mandatario. Así. sostenían no tener una certeza absoluta de lo que terminaría disponiendo la Casa Rosada. Para hoy esperaban un panorama más claro.

En medio de esos interrogantes, de todos modos destacaban que Horacio Rodríguez Larreta “parece estar dispuesto a reconocer finalmente la gravedad de la situación y plantear restricciones y eso abre una posibilidad de recuperar el trabajo mancomunado”.

Kicillof realizó una descripción cruda de la situación que se registra en la Provincia, pero en especial en el Conurbano. “Sufrimos durante el último mes el crecimiento exponencial de casos y la utilización de la terapia intensiva como nunca en la pandemia”, pero concedió que “hace una semana se estabilizaron los casos y se redujo el ingreso a las camas de UTI”.

Esa señal alentadora la contrastó enseguida con una voz de alerta. Fue cuando dejó en claro que si la meseta alta continúa “será un desastre” porque, estimó, habrá un colapso del sistema sanitario por el desborde de las terapias intensivas.

Fue en ese marco que instó al Gobierno a tomar medidas para “reducir los casos”. Y para el gobernador bonaerense, la única forma de aplanar “en forma urgente la curva” es reducir la circulación.

Si bien Rodríguez Larreta eludió referirse al polémico tema de las clases, Kicillof aportó su mirada tendiente a sostener el actual esquema de evitar la presencialidad en el Area Metropolitana. “Las escuelas implican una movilidad muy grande. Bajar la circulación implica bajar los contactos y los contagios”, explicó.

“Hoy tenemos una urgencia: hay que liberar camas en los hospitales”, sostuvo en el final de su intervención.

El de las clases es un asunto por demás espinoso. En la Provincia sostenían que no había surgido una definición oficial respecto de la presencialidad. “Hay un montón de versiones, pero nada concreto”, decían.

Una de las posibilidades es el de un regreso “administrado” en el Area Metropolitana y La Plata, con los niños de jardín de infantes y los primeros grados de la educación inicial. En el caso de los secundario, se apostaría a la presencialidad sólo en el caso de quienes cursan el último año. Pero como se dijo, no surgió una definición al respecto en la reunión entre Fernández, los gobernadores y Larreta.

 

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